Merengues al horno, postre fácil ¡con solo 3 ingredientes!

Dulces, de mordisco ligero y crujientes, los merengues al horno son un bocado irresistible cuando te apetece algo dulce. ¡Y son muy fáciles de preparar!

Cristina Alvarez, directora de Cocina Fácil
Cristina Alvarez

Directora de CocinaFácil.com

Merengues al horno
Getty

Cuando los muerdes, son crujientes pero a la vez se deshacen en la boca. Y es que la textura de los merengues horneados es única.

La receta que te mostramos hoy en Cocina Fácil es la más fácil y básica para elaborar estos bocaditos dulces a base de claras azucaradas a punto de nieve. Mira cómo se hace el merengue en este vídeo:

Si te gusta, puedes personalizarla añadiendo, por ejemplo, un poco de cacao en polvo a las claras, o almendra laminada... ¡incluso puedes innovar y probar combinaciones de dulce y salado, agregando unos kilos picados!

Merengues fáciles al horno
Para 4 personas
Ingredientes
  • 6 claras de huevo
  • 250 gramos de azúcar
  • Una pizca de sal
Paso a paso
  1. Prepara los utensilios

    Forra la placa con papel de horno y dibuja en ella unos círculos de unos 8 centímetros de diámetro. Precalienta el horno a 100°.

  2. Monta las claras

    Pon las claras (mejor que estén a temperatura ambiente) en el vaso del robot y bátelas con la sal hasta que se monten y formen picos. Agrega el azúcar, poco a poco, sin dejar de batir, hasta que se incorpore del todo. Primero bate a baja velocidad y luego ve subiendo; en total bastará con unos 10 minutos.

  3. Da forma a los merengues

    Deja reposar unos instantes e introduce el merengue en una manga pastelera de boquilla lisa. Reparte el merengue en los círculos dibujados, alisándolos con el dorso de una cuchara (también puedes rellenar los círculos a cucharadas).

  4. Hornea los merengues

    Hornéalos durante 1 hora y media; estarán en su punto cuando estén duros pero no dorados. Apaga el horno, entreabre la puerta y deja que los merengues se atemperen dentro.

  5. Sirve los merengues

    Retira la bandeja de los merengues del horno y déjalos enfriar del todo a temperatura ambiente. Luego, despégalos del papel sulfurizado con mucho cuidado para que no se rompan. Pon unos círculos sobre otros, formando torres, y sírvelos.