Ese “cereal” mágico del que todo el mundo te habla y que se ha puesto tan de moda en los últimos tiempos se llama quinoa (o quinua, según la RAE) y no es un cereal, sino una semilla. Tampoco tiene superpoderes, pero enriquecerá tus menús por dos razones: combina bien con cualquier ingrediente y es un alimento muy nutritivo. Además, carece de gluten por lo que es un aliado en las dietas celiacas.

Solo hay un problemilla con la quinoa: si no se cocina correctamente no hay quien se la trague. Poco hecha es demasiado dura y excesivamente cocida se transforma en un engrudo pastoso nada apetecible. ¿Tan difícil es cocer bien la quinoa? Al contrario, pero hay que seguir unas pautas para que sus granos queden sueltos y esponjosos y, al morderlos, ofrezcan cierta resistencia. ¿No cueces la pasta o el arroz al dente? Pues esto es lo mismo.

TABULÉ DE QUINOA.
00322534.jpg

¿Hay que lavar la quinoa antes de cocinarla?

Depende. Si la quinoa se vende sin tratar, es imprescindible enjuagarla muy bien antes de consumirla, porque estas semillas están envueltas en saponina, una sustancia amarga que puede causar trastornos gástricos. Actualmente casi toda la quinoa que se comercializa está prelavada y puedes cocerla sin más, pero ante la duda, pásala por agua.

QUINOA
Ikonos

¿Qué necesitas para cocinar quinoa?

Para cocer la quinoa solo hace falta agua mineral o del grifo (filtrada) o bien, si quieres que absorba un buen sabor, caldo vegetal (de carne, ave o pescado también es una opción, dependerá de con qué termine en el plato). Sal y un chorrito de aceite.

En cuanto a los utensilios: un colador amplio, donde quepa también cuando aumente de tamaño, una cazuela o una sartén amplia con pared alta (volcarás líquido y crecerá) y una espátula para remover.

Consejos previos para acertar con la cocción de la quinoa

  • Calcula las raciones. Estas dependerán del tipo de plato que vayas a preparar. ¿Cuánta quinoa por persona? Por ración, para una ensalada, unos 50 gramos. Si es una guarnición sin ningún otro ingrediente, sube a 60-70 gramos. Si es para una sopa necesitarás 25 gramos.
  • Mide bien el líquido. La cantidad necesaria te vendrá especificada en las instrucciones del envase según el tipo de quinoa (blanca, roja o negra), aunque también influye el tipo de agua (dura o blanda) que vayas a utilizar. Por regla general, la proporción adecuada de quinoa es 1:2, es decir, 1 parte de quinoa por 2 de líquido. Sin embargo, como sucede con el arroz, puede variar. En nuestra receta maestra verás que quitamos un pelín de agua para lograr granos de quinoa menos gomosos, así por cada taza de quinoa ponemos 1 y ¾ de líquido (casi dos). A veces los pequeños detalles marcan la diferencia.
  • Tuesta la quinoa. Hazlo antes de cocerla, sobre todo si la has lavado previamente, para eliminar toda la humedad y potenciar su sabor. Según para qué la emplees, es bueno tostarla después de su cocción, para que quede bien suelta y con un punto crujiente. Utiliza una sartén de fondo grueso o cazuela baja y dora las semillas a fuego fuerte unos 3 minutos, solas o con unas gotas de aceite de oliva.
  • Cuece a fuego lento. Baja la llama cuando el líquido llegue a ebullición, pero no pongas el fuego demasiado bajo: debe tener la intensidad suficiente para mantener un hervor suave todo el tiempo. Cuece la quinoa con la cazuela tapada y, por mucha curiosidad que tengas, no quites la tapa hasta que hayan pasado al menos 10 minutos para que no se escape el vapor.
  • Controla el tiempo. La quinoa se cuece en unos 15 minutos, pero este tiempo es orientativo y puede cambiar según el fabricante, la variedad de la semilla y tu tipo de cocina (gas, inducción, vitrocerámica...). Mejor fíate de tus ojos: sabrás que la quinoa está lista cuando las semillas hayan duplicado su volumen y empiecen a verse transparentes. Si te acostumbras a utilizar la misma marca, una vez que le pillas el punto te saldrá siempre bien.

¿Cómo cocinar quinoa?

La mejor receta para cocinar quinoa
4 personas - 15 minutos
Ingredientes
  • 1 taza de quinoa
  • 1 taza ¾ de caldo vegetal o agua
  • ½ cucharadita de sal
  • 1 chorrito de aceite AOVE
Paso a paso
  1. Lava la quinoa

    Disponla en un cuenco grande y cúbrela con agua; remuévela un poco, déjala en remojo 20 minutos y escúrrela. Luego, lávala con abundante agua, 3 o 4 veces, hasta que el agua salga limpia.

  2. Escúrrela muy bien

    Coloca la quinoa un colador de malla fina, enjuágala otra vez bajo el chorro del grifo y déjala escurrir hasta que elimine toda el agua.

  3. Tuéstala 3 minutos

    Con el fin de potenciar su sabor, calienta una cazuela con un chorrito de aceite y tuesta la quinoa hasta que la humedad haya desaparecido.

  4. Cuécela tapada

    Vierte el caldo en la misma cazuela, añade la sal y lleva a ebullición. En ese momento, baja la intensidad de la llama, tapa la cazuela y cuece a fuego lento 15-18 minutos.

  5. Prueba el punto

    Destapa la cazuela y prueba la quinoa; si está al dente y ya ha absorbido todo el líquido, retira del fuego. Si no, prosigue la cocción un par de minutos más vigilando que no se pegue al fondo de la cazuela.

  6. Déjala reposar

    Aparta la cazuela del fuego y deja reposar la quinoa 5 minutos. Vuélcala en una fuente grande, remuévela con un tenedor para que los granos se aireen y no se peguen unos a otros, y ya está lista para comer.

¿Cómo cocinar la quinoa en el microondas o en una vaporera?

Coloca la quinoa en un cestillo de cocción al vapor, introduce este dentro de una cazuela con un fondo de agua (sin que el recipiente toque el agua), espolvorea con sal y cuece a unos 25 minutos.

Si tienes prisa, coloca las semillas en un cuenco de cristal, cúbrelas con agua y cuécelas en el microondas 8 minutos a máxima potencia; remueve los granos con un tenedor y termina de cocerlos un par de minutos más.

¿Cómo guardar y conservar la quinoa?

Una vez que hayas cocinado la quinoa puedes consumirla enseguida o esperar a que se enfríe y guardarla en la nevera. Emplea un recipiente con tapa que con cierre hermético y se conservará perfecta 4 días.

Si lo prefieres, repártela en bolsas pequeñas y congélalas, así tendrás siempre a mano las raciones que quieras cuando las necesites.

Un truco 10 para que tu quinoa sea una bomba de sabor

Aromatiza las semillas. Tuéstalas con especias molidas como curry o cúrcuma, o con vainilla o canela si vas a preparar un postre. También puedes añadir al agua de cocción un chorrito de aceite de oliva virgen extra o de coco; unos granos de pimienta o de comino; unos clavos de olor; un ramillete de hierbas (tomillo, romero, laurel, perejil...); unas gotas de tabasco o unas cucharadas de salsa de soja o inglesa (perrins). La quinoa puede ser un lienzo en blanco.

Recetas con quinoa

Hay recetas para todos los gustos, ¿quién dijo que la quinoa era sosa y aburrida? Es un acompañamiento fantástico para platos con huevos, carnes, pescados y mariscos como demuestran nuestras crujientes gambas caramelizadas con quinoa o el timbal de quinoa con huevo poché.

¿Sabías que puedes improvisar unas hamburguesas buenísimas? No te pierdas esta burguer de quinoa y lentejas aderezada con salsa de yogur que no tiene nada que envidiar a las de carne.

PASO A PASO PARA HACER HAMBURGUESAS DE QUINOA CON GUACAMOLE: RESULTADO FINAL.
00442687.jpg

¿Te atreves a elaborar una paella con quinoa? Casi todos los platos de arroz se pueden hacer con quinoa, como esta deliciosa paella con verduras de temporada y un toque de azafrán. Otra cosa es que los puristas te dejen llamarle paella...

A los entusiastas de la cocina exótica te los meterás en el bolsillo si los invitas a probar este buddha bowl de pavo con queso feta o el tabulé de quinoa con pulpo que sorprenden tanto por su exquisito contraste de sabores como por su soberbia presentación.

Cómo hacer un buddha bowl

Articulo relacionado

Cómo hacer un buddha bowl

Rellenos con base de quinoa

Las semillas de quinoa son estupendas para enriquecer los rellenos de las verduras al horno, las empanadillas, los burritos, los tacos, los wraps... Si quieres algo más tradicional pero que se salga de la rutina, apuesta por estos calamares rellenos de quinoa con salsa de tomate, una versión exquisita que supera a la receta original.

Si te gusta la cocina mexicana estas fajitas de quinoa te van enamorar por su increíble combinación de texturas y sabores. No les falta de nada: hortalizas de colores, jengibre, judías azuki, alga kombu...

CALAMARES RELLENOS DE QUINOA Y VERDURA.
00444797.jpg

¿Bechamel sin gluten? Emplea quinoa

Aunque no tengas problemas de celiaquía, la harina de quinoa es una estupenda alternativa a la de trigo y le aporta un sabor muy especial a toda clase de masas.

Tritura los granos crudos de quinoa con el robot de cocina o con una trituradora hasta que estén molidos y utiliza esta harina para elaborar una salsa bechamel sin gluten perfecta para que las personas con intolerancia o alergia puedan disfrutar de unas croquetas o unos canelones deliciosos.

Muesli y gachas con quinoa

Si acostumbras a desayunar un buen tazón de muesli, sustitúyelo por quinoa cocida con leche o con bebida vegetal de almendras o de arroz (en este caso, no añadas sal al líquido de cocción).

También puedes preparar las típicas gachas (porridge) con quinoa en vez de con avena y completa con trocitos de frutas frescas, frutos secos picados y 1 cucharada de miel, así consigues un extra de energía que te durará toda la jornada, por muy dura que se presente.

Otro desayuno completo consiste en mezclar la quinoa cocida con una compota de manzana, unas chips de chocolate negro y unas pasas o bien con yogur griego batido con 1 cucharada de azúcar avainillado.

Barritas de cereales con quinoa

Sigue estos pasos:

  • Calienta las semillas con 1 cucharadita de aceite hasta que se hinchen y mézclalas con almendra molida y de granillo, miel y coco rallado.
  • Rellena un molde cuadrado con esta masa y córtala en rectángulos finos cuando se enfríe.
  • Báñalos con chocolate fundido, espolvoréalos con escamas de sal y deja enfriar en la nevera.

Si a esta masa le añades unas ciruelas pasas, canela y unas semillas de chía transformas tus barritas caseras en un turrón de lujo que causará furor antes, durante y después de las fiestas navideñas.

Postres con quinoa

La receta del arroz con leche te servirá para elaborar un postre cremoso y saludable a base de quinoa. Más fácil, imposible. También puedes incorporarla a flanes, pudines, tortitas, magdalenas, bizcochos, galletas... La lista es interminable. Y si necesitas una receta para iniciarte en los postres con quinoa, prueba esta tarta de zanahoria con crema de queso y te quedarás sin excusas.

TARTA DE ZANAHORIA Y QUINOA.
00411295.jpg