Cómo hacer la mejor salsa barbacoa casera. Receta y trucos

Una de las ventajas que tiene esta famosa salsa es su enorme versatilidad más allá de la carne y de la parrillas. Te animamos a aprender la mejor receta para que incluso añadas tu toque personal.

Salsa bbq
Carmen Alcaraz del Blanco
Coordinadora de Cocina Fácil

Una buena salsa barbacoa casera puede ser una secundaria robaplanos en cualquier reunión parrillera, pero más allá de los asados puedes marinar y aderezar carnes y pescados al horno o a la plancha. Es facilísima y admite más ingredientes a tu gusto. Si te animas, a partir de ahora solo habrá una salsa barbacoa auténtica: la tuya.

Ingredientes imprescindibles

Puedes suprimir o añadir algún ingrediente a nuestra receta, pero ojo, hay 7 imprescindibles (todos muy fáciles de conseguir):

  • salsa de tomate: si es tuya, mejor. Si no sabes cómo, sigue cualquier de estas dos recetas: salsa de tomate o salsa de tomate con pimiento.
  • mostaza, preferiblemente antigua, de Dijon o la marroncita llamada mostaza diáfana al estragón.
  • salsa worcestershire, que quizá conozcas como salsa perrins o salsa inglesa. La encontrarás junto al ketchup en el supermercado.
  • vinagre de manzana
  • azúcar y/o miel
  • pimienta
  • y sal

La clave reside en mezclarlos y cocer la salsa hasta que espese y queden bien concentrados los sabores.

Si tienes mucha prisa, apúntate nuestra receta exprés de salsa barbacoa con kétchup y jugo de carne. En solo 5 minutos, y casi sin darte cuenta, habrás conseguido una estupenda salsa para mojar costillas o vestir una hamburguesa.

Pero si tu objetivo es lograr una salsa BBQ digna de Kansas, Alabama o Luisiana, pon atención a la fórmula que sigue.

La receta

La receta mágica de la mejor salsa barbacoa
Para 4 personas - 30 min
Ingredientes
  • 300 gramos de tomate triturado
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharada de mostaza
  • 60 gramos de azúcar moreno
  • 1 cucharada de miel
  • 3 cucharadas vinagre de vino blanco
  • 1 cucharada de salsa worcestershire (perrins)
  • 1 cucharada zumo de lima
  • 1 pizca de pimentón picante (opcional)
  • Cuatro gotas de salsa picante (opcional)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • Sal
  • Pimienta
Paso a paso
  1. Dora el ajo

    Calienta el aceite en una sartén, a fuego medio. Añade el ajo pelado, dóralo ligeramente por todos lados y retíralo de la sartén.

  2. Sofríe el tomate

    Incorpora el tomate triturado a la misma sartén, baja la intensidad de la llama, y sofríelo durante 10-15 minutos, removiendo de vez en cuando.

  3. Haz el majado

    Coloca el ajo frito en un mortero grande y machácalo con una pizca de sal y de pimienta. Añade la mostaza, el pimentón y la salsa picante, y remueve.

  4. Cocina la salsa

    Agrega el majado al sofrito de tomate, con el azúcar, la miel, el vinagre, la salsa worcestershire y el zumo de lima, y remueve hasta obtener una salsa homogénea.

  5. Consigue la mejor textura

    Cocínala unos 10 minutos más, hasta que esté espesa.

  6. Reserva y disfruta

    Deja que se enfríe y sírvela.

Salsa barbacoa en hamburguesa

Trucos para conseguir una salsa barbacoa de premio

  • Rehoga media cebolla picada en una sartén con un hilo de aceite (también vale un puerro pequeño o una cebolleta) y añade después el tomate. Cuando la salsa esté lista tritúrala para eliminar los trocitos. Te quedará con un gusto delicioso y una textura fina y suave.
  • Utiliza pimentón ahumado para hacer tu salsa barbacoa casera, o añádele un pizca de humo concentrado o esencia de humo si quieres que desprenda un aroma especial y se asemeje a la de muchos establecimientos.
  • Cocina tu salsa barbacoa a fuego medio-alto al principio, hasta que empiece a burbujear, y luego baja la llama al mínimo. Para evitar que se pegue al fondo de la cazuela, remuévela a menudo con una cuchara de madera y, si hace falta, aligérala con un chorrito de agua, caldo vegetal o de carne, o licor.
  • Ajusta el tiempo de cocción de tu salsa barbacoa hasta que tenga la textura que quieres. Si la prefieres semilíquida, retírala del fuego un poco antes del tiempo indicado en la receta. Si te gusta más densa, añádele 1 cucharadita de maicena disuelta en un poco de agua y cuece, sin dejar de remover, hasta que espese.
  • Es muy importante tapar la cazuela mientras tu salsa barbacoa se está cocinando. Si no lo haces los azulejos de la cocina se pondrán perdidos de tomate y, lo que es peor, podrías quemarte con las salpicaduras.
  • ¿Eres fan del tabasco? Puedes añadir un poco a tu salsa barbacoa, pero sin abusar. Con 5 o 6 gotas máximo bastará para potenciar ese toque picante que te enloquece.

Cómo conservar tu salsa barbacoa

Como contiene vinagre y azúcar, que son conservantes naturales, aguanta mejor que otras salsas. Si haces mucha y te sobra pásala a un recipiente con cierre hermético y guárdala en la nevera. Podrás usarla durante al menos una semana.

¿Quieres tener salsa barbacoa casera en la despensa? Prepara una conserva con los siguiente pasos:

  1. Haz bastante cantidad, viértela en tarros de cristal con tapa y ciérralos.
  2. Introduce los tarros en una olla con agua y cuécelos al baño maría 30 minutos.
  3. Deja templar, retíralos y déjalos enfriar boca abajo.
  4. Dales la vuelta y si la tapa está un poco hundida hacia dentro significa que el vacío se ha efectuado correctamente.
  5. Etiqueta los tarros con la fecha de preparación y déjalos en un lugar fresco, seco y alejado de la luz.

Te durará en perfectas condiciones casi un año, pero no hará falta esperar tanto porque se gastará mucho antes, ¿verdad?

Pincelar alitas de pollo

Una aliada para macerar tus carnes y pescados

No hace falta tener la perspicacia de Sherlock Holmes para saber que esta salsa se llama así porque es la preferida para glasear o acompañar las carnes asadas en la barbacoa. Pero no todo el mundo sabe que también sirve para macerar las piezas que están un poco duras; estas se cubren con la salsa y se dejan reposar varias horas hasta que se ablandan.

Si la carne es tierna, no hace falta marinarla, basta con pincelarla con la salsa barbacoa justo antes de añadirla a la parrilla o mientras se asa. El azúcar que contiene la salsa hace que la superficie de la carne se caramelice y se consiga un glaseado exquisito.

La salsa barbacoa se lleva de maravilla con la carne de cerdo a la que confiere deliciosos matices de aroma y sabor. El costillar, el solomillo, el secreto o la presa ganan muchísimo si las bañas con salsa barbacoa, lo mismo que un chuletón de ternera a la parrilla, unas alitas de pollo agridulces y, ¿por qué no? hasta un buen pescado al horno, como este salmón con espinacas que se cocina dentro de un rectángulo de hojaldre, un plato 5 estrellas para días especiales.

La salsa barbacoa también se utiliza para mojar fritos variados, desde los clásicos nuggets de pollo, las varitas de pescado rebozadas o las patatas cortadas a gajos hasta propuestas tan sorprendentes como estas albóndigas ensartadas en brochetas o las croquetas de garbanzos y verduras, dos aperitivos irresistibles para toda la familia. En estos casos, presenta la salsa en un cuenco aparte para que cada comensal se sirva a su gusto.

Esta salsa también consigue que las hamburguesas, los “perritos calientes”, las pizzas de carne picada o estas ricas tostas de pollo queden mucho más jugosas. ¿Y has probado a preparar una boloñesa con salsa barbacoa? No te pases con las especias, especialmente con las picantes, para que quede suave, y añádela a unos macarrones, por ejemplo.

Ideas para customizar tu salsa barbacoa

Por mucho que te entusiasme, usar siempre la misma salsa barbacoa aburre hasta a las ovejas, así que lanzamos unas cuantas ideas para customizarla. Escoge según quieras potenciar sus notas dulces, ácidas o picantes:

  • Zumo o trocitos de fruta. Es muy popular añadir piña, aunque otra idea es la que aplica la actriz Gwyneth Paltrow, que emplea melocotones en su salsa barbacoa. Vuelta y vuelta por la sartén y después por el pasapurés, antes de agregarlos a la mezcla básica. Después agrega chipotle adobados (los venden en lata en cualquier tienda latina o colmado con productos internacionales). El resultado es muy sabroso.
  • Chiles jalapeños o guindillas. Con uno o medio quizá sea suficiente... Si no te atreves, una alternativa es emplear salcon chile, que es un recurso muy socorrido y creativo para tener en la despensa de especias, además hay muchos tipos: con ají y limón, con chile ahumado...
  • Salsa de soja. Le aportará a tu salsa BBQ un sabor característico y un bonito color tostado, pero recuerda que es muy potente y se impone. Si la utilizas, prescinde de la sal.
  • Caldo de carne.
  • Melaza. Es un ingrediente al que se recurre mucho en las salsas de este tipo estadounidenses. Solo para los muy golosos.
  • Vino. Uno tinto, preferiblemente seco (que no sea dulce), como un chardonnay, un cabernet sauvignon o un pinot noir. O bien, no te compliques: el que tengas abierto en casa.
  • Whisky o Bourbon. Es delicioso como queda. La mejor proporción es un tercio respecto a la salsa de tomate o ketchup que emplees.
  • ... e incluso Coca-Cola. En lugar del zumo de lima añade 150-200 ml de refresco. Si no quieres que te quede demasiado empalagosa, suprime también el azúcar, que el refresco ya aporta bastante.

¿Cuántos tipos de salsa barbacoa hay?

Es muy difícil lograr definir todos los tipos de salsa barbacoa que existen. En Estados Unidos, donde la elaboración de esta salsa es un asunto muy serio, existen tantas clases como manos la preparen. Si quisiéramos un clasificación según las costumbres culinarias, lo justo sería enumerarlas por regiones, porque no se procede igual en Carolina del Sur que en Kansas o Memphis.

Otra manera para diferenciarlas, que podemos entender mejor, es a partir de su ingrediente principal o base. De esta manera salen cuatro tipos de salsa barbacoa:

  • base de tomate (como la nuestra)
  • base de vinagre
  • base de mostaza
  • base de mayonesa

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