Si te apetece preparar un arroz sin complicaciones para sorprender a tu familia a la hora de comer, no busques más recetas y ponte manos a la obra con la sugerencia que te proponemos hoy. Se trata de un arroz aromático con pollo , fácil de preparar y muy sabroso gracias a las hierbas aromáticas y a las especias, en este caso el azafrán . Un buen sofrito de pimiento , cebolla y tomate , preparado en el mismo aceite en el que se dora el pollo, y un rico caldo casero, son las claves para que triunfes con este sencillo plato. Recuerda que el azafrán desprende mejor su aroma si se tuesta previamente en la sartén envuelto en papel de plata, le dará al arroz un sabor y color espectacular. Cuando llega el fin de semana, el arroz es uno de los platos estrella en las mesas familiares, ¿quieres más ideas? Prueba los más tradicionales como este arroz caldoso marinero, con gambas y calamares , o este arroz meloso con conejo y pollo . Si te gustan los sabores más atrevidos, este arroz con curry de leche de coco, calabaza, seitán y brócoli te encantará . Limpia el pimiento, lava y córtalo en tiras. Pela la cebolla y rállala. Una vez preparados estos ingredientes, vierte 2 cucharadas de aceite en la olla exprés y colócala en el fuego. Cuando el aceite se caliente, agrega el pollo y dora 5-7 minutos. Incorpora la cebolla, 8 hebras de azafrán, el tomate triturado y cocina hasta que se evapore el agua del tomate. Añade el pimiento y cuece todo 2 minutos, dejando que se tueste ligeramente en el fondo. Vierte el caldo, salpimenta y lleva a ebullición. Agrega entonces el arroz y las hierbas lavadas, remueve y cierra la olla. Cuando suba la válvula, baja un poco la llama y cuece 10 minutos. Luego, aparta del fuego, espera a que baje la válvula de la olla para abrirla y sirve el arroz. Ideas para el arroz aromático con pollo Puedes preparar este arroz con otras carnes, el conejo quedará perfecto y muy sabroso. El caldo siempre es mejor que sea casero, pero si no es posible, compra un caldo que sea de calidad. Una vez tostado el azafrán, machácalo en un mortero con un poco del caldo, será más fácil añadirlo al guiso y liberará más aroma.