Marzo es un mes de impás. Dos tercios del mes son invierno. Y el último tercio, primavera. En algunas zonas sigue haciendo un frío invernal, pero en toda la costa mediterránea, las temperaturas empiezan a suavizarse. Y eso se refleja en los productos del huerto que llegan a nuestros mercados y a nuestras mesas.

Todavía podemos encontrar coles (brócoli, coles de Bruselas, coliflor, col lombarda...) pero entran a escena las vainas que, aunque el resto del año podemos encontrar congeladas, es ahora cuando sacan a relucir su mejor sabor. Porque no hay nada como unos tirabeques, unos guisantes o unas habas frescas, recién llegados del campo.

De hecho, los guisantes lágrima o los guisantes del Maresme son puras joyas gastronómicas. Y los mejores chefs se han rendido a sus pies. Son muy estacionales, así que estate atento y cómpralo en cuanto lo veas, o quizás cuando vuelvas a por ellos ya no encuentras.

¿Y las frutas? Pues siguen a tope los fresones y, cómo no, otras frutas que puedes encontrar todo el año pero su temporada óptima es ahora, como el kiwi, el plátano, la manzana o la pera.