Pasta quebrada o pasta brisa casera

Prepara tu propia pasta quebrada y utilízala como base tanto en preparaciones dulces como saladas. Fácil, rápida y con una textura muy crujiente.

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1 Unidades:
60 min

5

(4 votos)

Temporada:

Todo el año

Técnica:

Horno

Tipo Plato:

Postres

Precio:

€ €

Dificultad:

Media

La pasta quebrada, también llamada pasta brisa, debe su nombre precisamente a su textura. Se trata de una masa muy poco trabajada y nada elástica, en comparación con otras masas como la del brioche.  El resultado final es una masa quebradiza que le aportará un delicioso toque crujiente a tus platos.

La mantequilla es el ingrediente que consigue que la masa se desmigue y se deshaga en la boca, además de aportarle todo su sabor. Es esencial que esté bien fría y no se funda durante la elaboración, de ahí la importancia de no trabajar la masa en exceso. La mantequilla fundida absorbe la harina con mayor facilidad y el resultado no sería una masa quebradiza que es precisamente lo que buscamos.

Es una masa muy versátil, ya que se utiliza tanto en preparaciones dulces, como estas tartaletas de crema y fresas, o esta tarta tatin de mango, y también para preparaciones saladas como esta quiche de salmón y verduras, que combina el crujiente de la base con la jugosidad de su relleno.

Ingredientes paraPasta quebrada o pasta brisa casera

  • Para una masa de 400 g
  • 200 gramos de Harina
  • 1 Huevo
  • 100 gramos de Mantequilla neutra
  • 20 gramos de Azúcar
  • Sal

Cómo hacer pasta quebrada o pasta brisa casera

1. Tamiza la harina

Tamiza la harina sobre un cuenco grande. Añade la pizca de sal y 20 g de azúcar. Mezcla bien.

1. Tamiza la harina

2. Incorpora la mantequilla

Añade 100 g de mantequilla, fría y a dados, incorporándola poco a poco hasta que la mezcla tenga un color uniforme y una textura similar al pan rallado.

2. Incorpora la mantequilla

3. Trabaja la masa

Haz un hueco en el centro y vierte el huevo. Trabaja la masa con una rasqueta o un mezclador, sin amasar, hasta que empiece a unirse. Agrega 1 o 2 cucharadas de agua fría si es necesario.

3. Trabaja la masa

4. Enfría la masa

Bolea la masa con las manos. Déjala reposar en la nevera ½ hora. Extiende la masa con un rodillo y ponla sobre el molde que vayas a utilizar. Pincha la base. Cubre con papel sulfurizado y legumbres secas. Hornea 10-15 min a 180°.

4. Enfría la masa

Trucos para que la masa quebrada no baje al hornear

  • Trabajar siempre con la masa muy fría.
  • Es importante que cuando forremos el molde la masa tenga el tamaño suficiente para adaptarla a este sin problema, ya que no se debe estirar la masa ni dejar que quede tirante en ningún sitio.
  • Cubrir la masa con papel de hornear y poner peso encima (con legumbres por ejemplo) en el horneado sin relleno, te ayudará a que la masa no suba y conserve la forma.
  • Puedes precalentar el horno a 200° y bajar la temperatura a 180° una vez introduzcas la masa en el horno, el contraste de temperatura también hace que la forma se conserve mejor.
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