La lubina a la espalda, es decir, abierta al medio y cocinada al horno, es una de esas recetas básicas, hipersencillas, que bien sirven para una cena de martes en casa que para una celebración con amigos y familiares. Pero para estos últimos casos podemos currárnoslo un poquito más y añadir varios elementos extra a nuestra lubina. Sí, con sal y un poquito de ajo picado queda riquísima y no necesita mucho más pero en esta opción que te planteamos hemos querido ir un poquito más allá.

Esta lubina a la espalda se cocina sobre una base de patatas y pimientos de varios colores que previamente se han frito en la sartén con abundante aceite. La gracia de este primer paso es que todos estos vegetales nos van a quedar mucho más sabrosos (ventajas del aceite). Y por si fuera poco, también se le añade un refrito con un puntito picante al pescado por encima.

¿Cómo se hace? No puede ser más sencillo, solo hay que trocear muy bien el ajo y la guindilla. Dorarlos en aceite y ya fuera del fuego agregar el perejil fresco picado y un chorrito de vinagre. Si quieres potenciar el picante, corta las guindillas antes de sofreírlas y si lo que quieres es justo lo contrario. o no pongas guindillas en el refrito o retíralas una vez que lo saques del fuego.

Ingredientes paraLubina a la espalda con pimientos

  • 1 Lubina de 1,5 Kg aproximadamente
  • 4 Patatas
  • 1 Pimiento Verde
  • 1 Pimiento Rojo
  • 1 Pimiento Amarillo
  • 1 Cebolla
  • 1 Guindilla
  • 2 Dientes De Ajo
  • 2 cucharadas de Vinagre De Jerez
  • 1 ramita de Perejil
  • Aceite De Oliva
  • Pimienta
  • Sal

Cómo hacer lubina a la espalda con pimientos

1. Fríe las patatas

Pela las patatas, lávalas y sécalas; córtalas en rodajas no demasiado finas. Pon al fuego una sartén honda con abundante aceite y caliéntalo a 140º. Fríe las patatas, por tandas, hasta que estén tiernas. Retíralas con una espumadera y déjalas sobre papel de cocina para que este absorba el exceso de grasa.

1. Fríe las patatas

2. Sofríe los pimientos y la cebolla

Elimina el tallo, las semillas y las nervaduras blancas de los pimientos; lávalos, escúrrelos y córtalos en juliana. Pela la cebolla y córtala igual que el pimiento. Sofríe ambas hortalizas, unos 7 minutos, en un poco del aceite en el que has dorado las patatas.

 

2. Sofríe los pimientos y la cebolla

3. Prepara la lubina

Precalienta el horno a 200º. Coloca las patatas en la placa forrada con papel vegetal, con el sofrito de pimiento y cebolla, y salpimienta. Limpia la lubina y sécala con papel absorbente. Con el pescado sobre una tabla, haz un corte profundo a ambos lados de la espina dorsal.

3. Prepara la lubina

4. Corta la espina

Sujeta la espina dorsal con una mano, levántala un poco para separarla de los filetes y córtala con unas tijeras de pescado grandes.

4. Corta la espina

5. Quita todas las espinas y hornea

Retira las espinas de los laterales de los lomos deslizando un cuchillo afilado entre la espina y la carne, de arriba a abajo. Si queda alguna espina clavada en la carne, retírala con unas pinzas. Coloca el pescado en la placa del horno, sobre el lecho de verduras, sazona y hornea 12 minutos.

5. Quita todas las espinas y hornea

6. Prepara el refrito

Lava la guindilla y el perejil; pica ambos. Pela y lamina los ajos. Dora la guindilla y el ajo en una sartén con un hilo de aceite. Aparta del fuego, añade el perejil y el vinagre, y mezcla.

6. Prepara el refrito

El truco

Sirve el pescado nada más sacarlo del horno; si se enfría y lo recalientas quedará reseco.

Consejos:

  • Si limpiar el pescado no es lo tuyo en la pescadería puedes especificar que quieres las lubinas para hacerlas a la espalda y ellos se encargarán de cortarlas adecuadamente. No obstante, sí que es buena idea que sigas el paso a paso que te hemos mostrado para retirar bien todas las espinas y que comer este pescado sea una experiencia lo más agradable posible.
  • Si añadir el refrito te parece demasiado por la gran cantidad de aceite que aporta al plato siempre puedes trocear unos ajos muy finos y ponerlos por encima del pescado antes de meterlo en el horno y espolvorear también un poco de perejil por encima. Aligera bastante el plato y casi no se pierde sabor.
  • ¿Necesitas que tu lubina a la espalda sea todavía más elegante? Sírvela con unas gulas o unas gambas (o ambas) cocinadas en el propio refrito de ajo y guindilla.
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