Elaborados con una plancha de bizcocho empapado en almíbar y rellenos de una suave crema pastelera, los piononos de Santa Fe son uno de los dulces típicos de Granada más extendidos por todas las pastelerías del país.

La receta de este dulce tan delicioso no es ni mucho menos complicada. Pero es cierto que con unos cuantos detalles, se consigue un resultado sorprendente.

Con la receta que te proponemos, no podrán salirte más buenos. Y es que todo se prepara de manera totalmente artesanal, desde el bizcocho, hasta el relleno, pasando por el almíbar.

¿Por qué se llama Pionono?

Estos piononos dulces, cuyo origen se remonta a 1897, se hicieron para homenajear al Papa Pío IX. De hecho, fue un pastelero en su propio obrador granadino Casa Isla, quien los creó para que incluso la forma del pastel recordase a la figura del Papa.

¿Cuánto duran los piononos?

Si vas a ir a Granada de vacaciones y te estás preguntando cuánto duran los piononos para traerlos como recuerdo, te interesará saber que podrás conservarlos hasta 5 días en la nevera cubiertos con film transparente.

Y, si te apetece cocinarlos en casa, prueba esta versión tan original de piononos con mousse de fresa, perfecta para aprovechar la temporada de tan sabrosa fruta.

Otro dulce que sin duda deberías atreverte a preparar en casa es un tradicional brazo de gitano, este brazo de gitano de turrón de Jijona, quedará buenísimo si lo sirves bien fresquito en una sobremesa de mediodía.

Cómo hacer piononos de Santa Fe

Receta piononos de Santa Fe caseros
Para 4 personas
Ingredientes

Para el bizcocho

  • 4 huevos
  • 80 gramos de azúcar
  • 80 gramos de leche
  • 30 gramos de harina
  • 40 gramos de maicena
  • Canela en polvo
  • Mantequilla

Para el relleno

  • 8 yemas de huevo
  • 150 gramos de azúcar
  • 30 gramos de maicena

Para el almíbar

  • 120 gramos de azúcar
  • 120 gramos de agua
Paso a paso
  1. Prepara la crema pastelera

    Bate las yemas con el azúcar hasta que obtengas una crema homogénea, agrega la maicena, y bate con las varillas hasta que todo quede bien integrado. Vierte la mezcla en una cazuela, y ponla a cocer a fuego bajo removiendo continuamente con las varillas hasta que vaya espesando. Cuando llegue a ebullición, retira del fuego y deja enfriar. Pasa la crema a una manga pastelera cuando se haya enfriado.

  2. Cocina el almíbar

    Mezcla el agua con el azúcar en una cazuela, remueve con unas varillas, y lleva la mezcla a ebullición. Baja la temperatura, y cuece el almíbar al mínimo durante 5 minutos. Deja que se enfríe antes de bañar el bizcocho.

  3. Haz la base de bizcocho

    Precalienta el horno a 180ºC, forra dos bandejas con papel sulfurizado y úntalas con mantequilla. Tamiza la harina junto con la maicena, y separa las yemas de las claras. Vierte la leche sobre las harinas, remueve con las varillas hasta que se haya integrado y agrega las yemas. Remueve de nuevo hasta obtener una crema homogénea. Con ayuda de las varillas eléctricas, monta las claras, y agrega el azúcar a cucharadas cuando estén espumosas. En el momento que se creen los picos, añade poco a poco la mezcla anterior haciendo movimientos envolventes con una espátula de silicona.

  4. Hornea el bizcocho

    Vierte la mezcla del bizcocho sobre las placas del horno, extiéndelas con la espátula y hornéalas 10 minutos. Pasado el tiempo, retira ambas masas del horno, y déjalas enfriar sobre una rejilla. Cuando se hayan enfriado, recorta los bordes de manera que te queden dos rectángulos perfectos.

  5. Pinta el bizcocho con el almíbar

    Utiliza una brocha de silicona para pintar bien toda la placa de bizcocho con el almíbar, de manera que la masa quede bien empapada.

  6. Forma los piononos

    Cubre toda la superficie del bizcocho con la crema pastelera dejando un margen sin crema en uno de los bordes largos. Espolvorea con canela en polvo al gusto, y empieza a enrollar el bizcocho por el lado largo hasta que llegues a la parte sin crema. Corta cada rollo en 6 porciones y sirve cada pionono coronado con más crema pastelera. Si quieres que el resultado sea todavía más original, espolvorea con azúcar los piononos, y tuéstalos con un soplete.