Si te gusta disfrutar de un rico postre después de las comidas, de un desayuno diferente o una merienda especial, hoy te proponemos una receta perfecta para ti. Se trata de un yogur de nueces de macadamia con fresones . Es cremoso, afrutado y saludable, ya que contiene probióticos y no se añade nada de azúcar. Para elaborar la receta, uno de los ingredientes es el rejuvelac , una bebida fermentada . Se elabora a partir de granos de trigo germinados remojados en agua durante un tiempo determinado, con lo que se logra que fermenten en el agua. Aparte de granos de trigo, puedes utilizar cualquier semilla o grano, como por ejemplo la quinoa . Es una bebida con muchas propiedades beneficiosas, crea bacterias beneficiosas para el intestino, refuerza el sistema inmune... El yogur forma parte de muchos platos, tanto dulces como salados. Prueba el clásico bizcocho de yogur , el semifrío de yogur de soja, caqui y granada o el salmón al horno con salsa de yogur . En una batidora de vaso, bate los ingredientes del yogur hasta obtener una mezcla muy suave. Cuela utilizando una bolsa para hacer leches vegetales y descarta la pulpa sobrante. Reserva la leche cremosa resultante en la nevera en un recipiente de vidrio con tapa durante 24 horas, dejando una cuarta parte de la capacidad del recipiente vacío, para que se pueda producir una fermentación suave y lenta. Transcurridas las 24 horas, la crema se habrá separado de la parte más acuosa y podrás rellenar vasitos individuales de este yogur. Para extraerlo utiliza una cuchara y ve con cuidado para que no se vuelva a mezclar con el líquido. En un bol, añade a los fresones el limón, la estevia y la pimienta. Mezcla bien con la ayuda de una espátula o cuchara de madera. Reparte esta mezcla de fresones en la base de cuatro botecitos de vidrio con tapa y cubre con la crema separada de la leche de macadamia. Reserva en la nevera otras 24 horas como mínimo para que adquiera una consistencia bien cremosa y se pueda producir una segunda fermentación suave. Cómo preparar rejuvelac en casa Pon 100 g de grano (trigo, quinoa...) en un bote de cristal, cubre con agua, tapa con un trapo fino y deja en remojo 24 horas. Escurre bien el agua dando la vuelta al bote de forma inclinada. Manteniendo esta posición boca abajo e inclinada, tapa con un trapo para que quede a oscuras y deja germinar. Lava las semillas dos o tres veces al día para que se mantengan húmedas. En dos o tres días aparecerá el primer brote blanquecino. Traspasa las semillas germinadas a otro bote de cristal, añade un litro de agua, cubre con un paño y deja a temperatura ambiente 24 horas. Cuela y ya tienes listo el rejuvelac.