Las gambas al ajillo son un plato tradicional de nuestro país que suele preparase en días festivos y presentarse como entrante o aperitivo. Con unas gambas frescas de buena calidad el resultado es extraordinario y el proceso facilísimo de hacer. Solo tenemos que controlar el punto de cocción de las gambas para que no queden resecas.

Hay muchas formas de preparar las gambas al ajillo, para nuestra receta hemos utilizado gambones con un tamaño más bien grande y una carne jugosa para presentar en porciones individuales. Puedes usar también gamba roja o blanca, aunque los gambones son más económicos y también quedan deliciosos.

Ingredientes paraGambas al ajillo, receta de la abuela facilísima

  • 1 kilogramo de Gambas blancas, rojas, gambones...
  • 1 Cabeza De Ajos
  • 3 Guindillas
  • Sal
  • Pimienta Negra
  • Aceite De Oliva virgen extra

Cómo hacer gambas al ajillo, receta de la abuela facilísima

1. Prepara las gambas

Pela las gambas. Guarda las cabezas y las pieles si quieres aprovecharlas para hacer un caldo con ellas y usarlo en otras recetas. Haz un corte superficial en el lomo de cada gamba, con la punta del cuchillo saca el intestino y tira de el para quitarlo y desecharlo. 

1. Prepara las gambas

2. Lamina los ajos

Pela 8-10 dientes de ajo y córtalos en láminas finas. Vierte abundante aceite de oliva en una sartén o cazo grande.

2. Lamina los ajos

3. Dora el ajo y la guindilla

Agrega el ajo y la guindilla al aceite, remueve y calienta a fuego bajo unos 10-15 minutos para dorar el ajo (vigilando que no se queme) y aromatizar el aceite. 

3. Dora el ajo y la guindilla

4. Fríe las gambas

Fríe las gambas por tandas, 5-6 gambas cada vez para que no baje la temperatura del aceite y queden crujientes por fuera y tiernas por dentro. Solo tienes que freírlas unos segundos por cada lado, dependiendo del tamaño pero con 20-30 segundos será más que suficiente. Salpimienta al gusto y retira las gambas del aceite hasta acabar con todas las gambas.

4. Fríe las gambas

5. Emplata y sirve

Si vas a servirlas en platos (tienen que ser un poco hondos) o cazuelitas individuales pon primero una cama de aceite con ajo, encima las gambas que consideres para cada persona y finalmente báñalas con más aceite.

El truco

Quitar el intestino es opcional, no pasa nada si lo dejas, pero limpias tienen un bocado aún más agradable.

Trucos para cocinar gambas al ajillo:

  • Si te gusta mucho el picante, corta las guindillas en trozos pequeños antes de añadirlas al aceite. Al esparcir las semillas conseguirás un sabor mucho más picante e intenso.
  • Si, por el contrario, no te gusta demasiado el picante, puedes prescindir de las guindillas y usar solo los ajos laminados.
  • No tires las cabezas y las pieles de las gambas, con ellas puedes preparar un fumet (caldo de pescado o marisco) riquísimo que puedes congelar y usar para hacer un arroz marinero o muchas otras recetas.
  • Lo ideal es usar gambas frescas, pero si las usas congeladas asegúrate de sacarlas del congelador el día anterior y dejarlas en el frigorífico para que se vayan descongelando poco a poco y soltando el agua, lo mejor es que estén sobre una pequeña rejilla con un plato debajo.
  • Si usas gambas pequeñas puedes echarlas todas a la vez en la sartén y apagar el fuego para que se cocinen solo con el calor residual del aceite que estará muy caliente. Si son grandes como las nuestras tienes que dorarlas unos segundos por cada lado para que no queden crudas.
  • En unos minutos estará listo, pero también puedes prepararlo el día anterior y que repose a temperatura ambiente toda la noche. Antes de comer solo tendrás que pelar y limpiar las gambas, calentar el aceite y dorarlas en él.    

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