En la temporada invernal, los cítricos alcanzan su punto óptimo. Las estanterías de la sección de frutas de los supermercados rebosan de naranjas, limones y mandarinas. ¿Sabías que con estas últimas se pueden crear auténticas delicias?

Las opciones son prácticamente ilimitadas, y hoy queremos incluir en la lista esta maravilla que descubrimos en el canal de YouTube @immerappetitlich. No pudimos resistir la tentación de compartirla contigo: una tarta de huevo con mandarina increíblemente deliciosa.

Además, cualquiera puede preparar esta receta fácil y rápida en casa, incluso sin tener conocimientos de repostería. ¿Te animas a probarla? Si lo prefieres, aquí la tienes en vídeo

Tarta de huevo con mandarina
Para 4 personas
Ingredientes
  • La piel de 2 mandarinas
  • 2 huevos
  • 170 g de leche condensada
  • 120 ml de aceite de girasol
  • 170 g de harina
  • 30 g de maicena
  • 10 g de polvo para hornear
  • 6 mandarinas
  • 60 g de nueces
  • Aceite vegetal
  • 75 ml de jugo de mandarina
  • 90 g de azúcar en polvo 
Paso a paso
  1. Ralla 2 mandarinas

    Ralla la piel de 2 mandarinas y reserva. En un tazón, mezcla 2 huevos, 170 gramos de leche condensada y 120 mililitros de aceite de girasol.

  2. Mezcla los ingredientes

    En otro recipiente, combina 170 gramos de harina, 30 gramos de almidón de maíz y 10 gramos de polvo para hornear. Agrega los ingredientes secos a la mezcla de huevos, leche condensada y aceite. Mezcla bien.

  3. Hornea

    Engrasa un molde de 24 x 18 centímetros con aceite vegetal. Vierte la mezcla en el molde preparado. Añade las ralladuras de mandarina y las nueces. Hornea a 180 grados durante 40 minutos.

  4. Prepara el glaseado de mandarina

    Mientras se enfría la tarta, mezcla 75 mililitros de zumo de mandarina con 90 gramos de azúcar glass. Cubre la tarta con el glaseado.

 

Postres con mandarina

Con mandarinas, puedes crear una exquisita mousse ligera de mandarina y yogur, irresistibles tartaletas de crema de mandarina e incluso un jugoso bizcocho de nata y mandarina.

La peculiaridad de esta fruta radica en su capacidad para aportar frescura, haciendo que los postres resulten ideales después de las comidas más sustanciosas del invierno.