¡Te encantará esta suave receta de espárragos de Navarra con una deliciosa salsa de salmón! Para poder hacerla todo el año, hemos utilizado espárragos en conserva, pero si puedes prepararlos con espárragos blancos frescos en su corta temporada, el plato ya es de ensueño. Cómo cocer los espárragos blancos frescos Si los compramos frescos, hay que pelarlos un poco y cortar parte del tronco . Luego hay que cocerlos en una cazuela alta , que llegue a cubrir hasta por debajo de la yema los espárragos, con media cucharadita de sal y un cuarto de azúcar por cada litro de agua. El agua no debe cubrir la punta . Los espárragos se introducen atados cuando el agua empiece a hervir. Y, según el grosor, en unos 15 minutos están listos. Cuando se apaga el fuego hay que dar la vuelta al manojo para que el agua cubra las yemas durante unos minutos para que se terminen de hacer. Luego, se escurren en papel absorbente y ¡listos! Pela la cebolla y pícala finamente. Calienta 2 cucharadas de aceite en una sartén, añade la cebolla y sofríela a fuego lento durante 10-15 minutos, o hasta que empiece a estar tierna. Mientras, corta el salmón ahumado en tiras. Agrega a la sartén la nata líquida y unas gotas de zumo de limón, salpimienta y cocina 1-2 minutos, hasta que la preparación apenas empiece a espesar. Apaga el fuego, incorpora los trocitos de salmón, un poco más de limón y unas hojitas de tomillo picadas. Reserva esta salsa. Escurre los espárragos con cuidado. Calienta el resto del aceite en otra sartén antiadherente más grande, añade los espárragos y dóralos 1 minuto, a fuego fuerte, dándoles la vuelta. No es necesario que se doren por completo, bastará con calentarlos. Reparte los espárragos en los platos y rocíalos con la salsa preparada. Decora con los brotes y sirve. Otras recetas de espárragos que te encantarán: