Una crema de verduras siempre es una buena opción sobre todo para esas cenas invernales en las que nos apetece algo calentito pero no tenemos muchas ganas de cocinar. La hacemos de calabaza, de setas y hasta de remolacha pero ¿laguna vez la has hecho de lechuga? Resulta superligera y además es sencillísima de preparar.

Lo primero es partir de un sofrito de cebolla. Luego añadimos unas patatas y la lechuga y dejamos que se doren ligeramente antes de cocerlas en agua o en caldo. Este paso es fundamental para potenciar el sabor de la crema. Queda mucho más rica que si solo se cuecen. Una vez las patatas estén tiernas podemos retirar un poco del caldo para luego poder regular mejor el espesor que queramos darle a nuestra crema. Para acabar, trituramos, colamos, salpimentamos y añadimos la espirulina.

Este polvo de algas se utiliza como suplemento alimenticio en muchos casos. Tiene un alto contenido en nutrientes, sobre todo en proteínas, vitaminas y minerales y además tiene un importante efecto saciante. No tiene un sabor demasiado llamativo, simplemente es un poco salada así que ojo con la cantidad de sal que agregamos al plato. Siempre es mejor no pasarnos para poderlo rectificar después si es necesario.

Ingredientes paraCrema verde de lechuga y espirulina con nueces

  • 500 gramos de Lechugas
  • 400 gramos de Patatas
  • 350 gramos de Cebolla blanca
  • 1 cucharadita de Alga Espirulina en polvo
  • Nueces troceadas
  • Semillas De Amapola en polvo
  • Pimienta 5 Bayas recién molida
  • Aceite De Oliva virgen
  • Sal Marina

Cómo hacer crema verde de lechuga y espirulina con nueces

1. Dora las patatas

Pon una cazuela al fuego y échale un chorrito de aceite. Cuando esté caliente introduce las cebollas, peladas y picadas. Añade un poco de sal y las remueves, a fuego medio, hasta que se doren un poco. Agrega entonces las patatas peladas y cortadas a cubos, y deja que se cocinen unos minutos.

1. Dora las patatas

2. Añade la lechuga

Lava la lechuga, mientras tanto. Trocéala un poco y añádela a la cazuela junto con las patatas y la cebolla. Cubre las verduras con agua o caldo de verduras y déjalas cocer hasta que las patatas estén bien tiernas. El fuego continúa siendo medio.

2. Añade la lechuga

3. Retira parte del caldo

Retira un poco del caldo si fuera necesario, según lo espesa que la quieras, y lo reservas por si tienes que rectificar. Salpimienta las verduras a tu gusto y añade la espirulina en polvo.

3. Retira parte del caldo

4. Tritura y cuela

Tritura la verdura con la ayuda de una batidora de brazo. En el caso de que prefirieras una textura más fina, tan solo tienes que pasarla por un colador chino.

4. Tritura y cuela

5. Sirve

Sirve la crema que acabas de preparar en unos boles individuales con un poco de nueces troceadas y espolvorea con las semillas de amapola.

5. Sirve

Consejos:

  • Las nueces, si lo prefieres, puedes pasarlas por una sartén sin aceite o dejarlas unos minutos en el horno para que se tuesten un poco y adquieran algo más de sabor.
  • También puedes cambiarla por cualquier otro fruto seco que puedas comprar ya tostado (pero sin sal) como las avellanas o los anacardos y trocearlos un poco antes de añadirlos a la crema.
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