Cómo hacer dónuts caseros

Algo tendrán los dónuts que hasta los menos golosos reconocen que han caído en sus dulces redes más de una vez. Si tú tampoco puedes resistirte a sus encantos, hazlos en casa y disfrútalos en el desayuno o en la merienda. Con nuestra receta quedan tan tiernos y esponjosos como los de la pastelería.

Carmen Alcaraz del Blanco
Coordinadora de Cocina Fácil

Antes de que marcas y establecimientos se apropiaran y registraran el nombre de dónuts, estas tentadoras piezas de repostería frita ya rodaban por el mundo. Los estadounidenses los consideran parte de su culinaria y así es, dado que lleva unos doscientos años en sus recetarios, pero a su vez es un tipo de pasta que encontramos con diferentes nombres en cada uno de los países de Europa y en ciertos puntos del resto de continentes.

Nuestros dónuts son tradicionales, como los artesanos de tantas panaderías. Además, como no llevan conservantes, colorantes ni aditivos artificiales, también resultan un poquito más saludables.

La mejor receta para hacer dónuts caseros

Receta fácil de dónuts caseros
Para 10 unidades
Ingredientes:
  • Para la primera masa:
  • 110 gramos de harina de fuerza
  • 1 sobre de levadura seca
  • 110 mililitros de leche
  • Para la segunda masa:
  • 300 gramos de harina de fuerza
  • 140 mililitros de leche
  • 50 gramos de azúcar
  • 1 pizca de sal
  • 1 ½ cucharada de miel
  • 1 huevo
  • 50 gramos de mantequilla
  • Para freír:
  • aceite vegetal
Paso a paso
  1. Prepara la primera masa

    Coloca en un cuenco grande la harina de fuerza, la levadura y la leche y remueve hasta integrarlas. Tapa y deja reposar 10 minutos.

  2. Mezcla todos los ingredientes

    Incorpora al cuenco los ingredientes de la segunda masa: primero 280 gramos de harina y a continuación la leche, el azúcar, la sal, la miel, el huevo y la mantequilla fundida tibia. Remueve con una espátula hasta que todos los ingredientes estén completamente incorporados.

  3. Forma una bola

    Amasa la preparación con las manos hasta que obtengas una pasta lisa, homogénea y elástica, y dale forma de bola.

  4. Deja levar la masa

    Engrasa con un poco de aceite interior de un cuenco grande y coloca dentro la bola de masa ligeramente enharinada. Cúbrela con un paño y deja reposar 1 hora, en un lugar tibio, hasta que doble su volumen.

  5. Vuelve a amasar

    Coloca la masa sobre una superficie de trabajo enharinada y amásala de nuevo durante 5 minutos. Luego estírala con el rodillo, también enharinado, hasta que tenga aproximadamente 1 centímetro de grosor.

  6. Corta los dónuts

    Corta la masa en discos con un aro de repostería y, después, hazles el agujero central utilizando otro aro más pequeño.

  7. Espera a que fermenten

    Coloca los dónuts en la placa forrada con papel sulfurizado y deja fermentar entre 40 minutos y 1 hora, hasta que vuelvan a doblar su volumen.

  8. Fríe los bollos

    Calienta abundante aceite en una sartén honda y fríe los dónuts, por tandas, hasta que estén bien doraditos. Retíralos con una espumadera y déjalos escurrir sobre papel de cocina. Decóralos como quieras y sírvelos tibios o fríos.

8 trucos para conseguir unos dónuts perfectos

  1. El secreto para que te queden tiernos y esponjosos como los de la pastelería está en trabajar bien la masa hasta que esté fina y elástica y luego dejarla fermentar. No te saltes el reposo, es imprescindible para que la masa se hinche; dale tiempo hasta que doble o triplique su volumen.
  2. Endulza la masa de tus dónuts caseros con puré de frutas: plátano maduro, pera, manzana... y una pizca de canela o de nuez moscada, así reduces o suprimes el azúcar. También puedes sustituirlo por algún edulcorante, como el sirope de agave, aunque tendrás que bajar la cantidad: 50-70 gramos de sirope en vez de 100 gramos de azúcar.
  3. La masa de los dónuts es bastante pegajosa. Para que puedas trabajarla sin problemas enharina la superficie de trabajo y el rodillo que vayas a usar. Y también los aros de repostería o los cortapastas si no quieres que los bollos se deformen al cortarlos.
  4. Para darle forma a los dónuts caseros necesitarás dos aros de repostería (de plástico o de metal): uno de 8-10 centímetros de diámetro y otro más pequeño, de 1-2 centímetros, para hacer el agujero del centro. Si no tienes aros puedes cortar la masa con un vaso de agua y otro de licor de boca estrecha puestos boca abajo.
  5. No deseches la masa que separas al hacer los agujeros de tus dónuts caseros y aprovéchala para preparar unos buñuelos de escándalo. Forma bolas pequeñas con los trozos sobrantes, fríelas y rellénalas con nata o trufa, con una manga pastelera con boquilla fina.
  6. Los dónuts fermentados se abollan a la mínima, así que no te empeñes en cogerlos con las manos para llevarlos a la sartén o al cazo: mejor utiliza el papel vegetal sobre el que los habías colocado para el reposo. Recorta el papel alrededor de cada dónut, con unas tijeras, y déjalo en el aceite con cuidado, sujetando el dónut por la base de papel. Este se despegará solo cuando el dónut empiece a freírse y lo podrás retirar fácilmente con unas pinzas.
  7. Es muy importante que escurras bien tus dónuts caseros cuando los saques de la sartén. Retíralos con una espumadera y colócalos, bien extendidos, en una fuente grande y plana forrada con 2 o 3 capas de papel absorbente. Espera unos instantes y pásalos a otra fuente igual forrada con doble capa de papel de cocina, dándoles la vuelta. Deja pasar 1 minuto y vuelve a darles la vuelta, así eliminas todo el aceite sobrante. También puedes dejarlos escurrir sobre una rejilla o en un colador grande.
  8. ¿Quieres reducir el aporte calórico de tus dónuts caseros? Cuécelos en el horno precalentado a 180º, unos 5 minutos por cada lado, hasta que estén bien doraditos. Notarás que el sabor es distinto que el de los dónuts fritos (y también la textura: los dónuts horneados se parecen a los bollos), pero quedan bien ricos y tiernos, y muchísimo más ligeros.

Los secretos de la fritura

  • Un buen aceite de girasol hará que tus dónuts caseros queden en su punto, dorados y ligeramente crujientes por fuera.
  • Añade bastante cantidad, para que puedan flotar y no se vayan al fondo.
  • Puedes freírlos en la freidora, con al aceite a 175º, o en un cazo hondo; en este caso calienta el aceite a 160º-165º.
  • Añade los donuts por tandas, uno o dos cada vez. Es un poco pesado y tardas más, pero así evitas que el aceite se enfríe y controlas mejor la fritura.
  • ¿Cuánto tiempo dejarlos en el aceite? Como mucho 2 minutos por cada lado y hay que darles la vuelta en cuanto empiecen a dorarse. Luego, escúrrelos bien.
Freír dónuts en aceite de girasol

Cómo decorar tus dónuts caseros

Si vas consumir tus dónuts caseros recién hechos, no te compliques la vida, simplemente espolvoreados con azúcar glas son una delicia. Un truquillo que siempre funciona: pincela antes los dónuts con un poco de mantequilla fundida para que el azúcar se adhiera mejor a la superficie.

También puedes decorarlos espolvoreándolos con azúcar y canela o bañándolos con chocolate negro fundido. O rellenos con nata montada y coronados con unas guindas en almíbar.

¿Vas a tardar unas horas en servir tus dónuts caseros? Ten en cuenta que con el paso del tiempo se irán resecando y perderán su esponjosidad. La solución es fácil: nada más sacarlos de la sartén cúbrelos con una capa de glasa o de chocolate fundido, o con un almíbar ligero. Si has hecho una buena cantidad, báñalos con distintas coberturas y decóralos con sprinkles variados. Las combinaciones son infinitas.

Decorando dónuts
Cocina Fácil

La cobertura típica de los dónuts es el glaseado, que se hace mezclando (no batiendo) azúcar glas con 1 clara de huevo y 1 cucharada de agua o unas gotas de zumo de limón hasta que se forma una salsita ligera de color blanco. Ojo, no te excedas con el agua ni con el zumo; si la glasa está demasiado líquida no se pegará bien al dónut y tardará más en secarse.

Para que el glaseado quede más espeso, añade a la mezcla 1 cucharadita de mantequilla derretida. También puedes dividir la glasa en varias partes y teñirlas con mermeladas o confituras; zumos de frutas; té verde; cacao puro en polvo o, si quieres, con colorantes alimentarios de distintos tonos. Utiliza un pincel de cocina para cubrir completamente los dónuts con el glaseado.

Otro clásico son los dónuts caseros bañados en crema de chocolate. Elígelo fondant o de cobertura y derrítelo siempre al baño maría con un poco de nata o de mantequilla, removiendo sin parar hasta que esté cremoso. Luego, sumerge la mitad de cada dónut en crema de chocolate negro y la otra mitad en chocolate blanco para conseguir un bonito efecto bicolor. O baña todos los dónuts con chocolate negro o con leche y dibuja encima unos hilos de chocolate blanco para contrastar.

Todavía puedes personalizar más tus dónuts caseros adornándolos por encima con confites de azúcar de colores con forma de perlitas, fideos, estrellas o corazones.

Dónuts decorados
iStock

¿Se pueden congelar los dónuts caseros?

Sí puedes congelar tus dónuts caseros. Espera a que se enfríen y envuélvelos, uno a uno, en papel de aluminio o guárdalos en bolsas especiales de congelación con cierre. Cuando te apetezca tomarte un dónut como recién hecho sácalo del congelador aproximadamente 1 hora antes, retíralo de la bolsa y deja que se descongele a temperatura ambiente. Cúbrelo con una glasa o con la crema que quieras y tómate el tiempo necesario para saborearlo a tu ritmo.

Si no quieres congelarlos, puedes conservarlos en la nevera, dentro de un recipiente de cristal con tapa, para evitar que se resequen. Y no los dejes más de 3 días, porque se endurecen.

Conservación de dónuts
iStock

Créditos vídeo: Irene Requena para Cocina Fácil

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