Bastones de berenjena crujientes, como aperitivo o guarnición

Esta elaboración con la berenjena como protagonista tiene una combinación de sabores dulce-salado que enamorará a todos en casa

Cristina Alvarez, directora de Cocina Fácil
Cristina Alvarez

Directora de Cocina Fácil y periodista especializada en gastronomía

Bastones de berenjena crujientes
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Si te gusta la berenjena, tienes que probar esta exquisita receta que, además de ser súper sencilla, presenta una combinación de sabores dulce-salado inigualable.

Porque la berenjena es una hortaliza que casa muy bien con la miel, te enamorarás de estos bastones crujientes, rebozados en harina, fritos de aceite de oliva y delicadamente regados con miel de caña.

Esta receta de bastones crujientes de berenjena queda perfecta como aperitivo o entrante, incluso como acompañamiento para tus carnes y pescados. Además, para quitar el sabor amargo que puede tener la berenjena y que a algunas personas puede resultarles desagradable, te damos un truco con el que no vas a fallar.

Bastones crujientes de berenjenas
Para 4 personas
Ingredientes
  • Berenjenas
  • Leche
  • Harina de trigo floja de uso común
  • Sal
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Miel de caña
Paso a paso
  1. Prepara las berenjenas

    Lava bien las berenjenas y córtalas en bastones o en rodajas (al gusto). Reserva en un bol donde hayas vertido la leche y tapa con papel film. Deja que se empapen bien con la leche.

  2. Reboza las berenjenas

    En una bolsa de uso alimenticio (tipo las de las verduras y frutas que puedes encontrar en el supermercado), vierte directamente la harina.

  3. Sazona las berenjenas

    Saca las berenjenas del bol y viértelas sobre papel de cocina para eliminar el exceso de agua. Sazónalas con sal y vete metiéndolas en la bolsa con harina. Mueve bien la bolsa para que se rebocen solas. Repite la operación hasta tener todas las berenjenas listas. Elimina los restos de harina con un colador.

  4. Fríe las berenjenas

    En una sartén con aceite bien caliente, vete friendo las berenjenas con cuidado para que no se rompan. Sácalas sobre un papel de cocina para eliminar el exceso de aceite.

  5. Endulza con miel de caña

    Una vez tengas todas las berenjenas listas, vierte un poquito de miel de caña sobre ellas. La combinación dulce-salada queda riquísima.