¿Te gustan los postres con notas cítricas? Entonces no podrás resistirte a esta deliciosa tarta de limón con leche condensada y base de galletas que además se prepara de forma fácil y rápida. Si tienes limones de más y no sabes qué hacer con ellos, que mejor manera de aprovecharlos que en un postre tan rico como una buena tarta de limón sin horno con leche condensada.

Siguiendo las instrucciones de la receta te quedará súper cremosa y con un sabor irresistible gracias a la combinación del zumo de limón con la nata y la leche condensada. Si te aficionas a preparar diferentes postres para utilizar esos limones de más, esta tarta de limón sin horno de Sara Carbonero es una deliciosa tarta ligera y refrescante que además tendrás lista en unos pocos minutos.

Vídeo: cómo hacer tarta de limón sin horno

La verdad es que pocos dulces pueden igualar a la tarta de la abuela con leche condensada, pero ciertamente, este postre te sorprenderá por su cremosidad y por su sabor cítrico pero dulce al mismo tiempo. Para que prepararla te resulte más sencillo todavía, te dejamos esta videoreceta de Cuuking con los ingredientes y el paso a paso.

Tarta de limón con leche condensada sin horno
Ingredientes
  • 1 paquete de galletas tipo María
  • 100 gramos de mantequilla
  • 370 gramos de leche condensada
  • 400 mililitros de nata para montar
  • 150 mililitros de zumo de limón
  • Ralladura de 1 limón
Paso a paso
  1. Prepara la base de la tarta

    Tritura las galletas que servirán para la base de la tarta. Un buen truco es colocar las galletas dentro de una bolsa con cierre hermético y pasar un rodillo por encima hasta que queden totalmente trituradas. Derrite la mantequilla en un cazo y mézclala en un cuenco grande con la galleta triturada hasta obtener una masa homogénea.

  2. Forra el molde con la masa

    Utiliza un molde redondo desmontable de 18 cm, unta la superficie y las paredes con unas gotas de aceite, y fórralas con papel sulfurizado. Utiliza la mitad de la mezcla de las galletas para cubrir la base del molde. Prensa la masa con una cuchara hasta que la superficie quede lisa. Reparte el resto de la masa por el borde del molde presionando con las manos hasta que lo tengas cubierto del todo. Introduce el molde en la nevera.

  3. Prepara el relleno de la tarta

    En un cuenco grande bate la nata bien fría hasta que vaya montando. Agrega la leche condensada y bate un par de minutos más hasta que obtengas una crema homogénea. Agrega la ralladura de limón y sigue batiendo mientras añades poco a poco el zumo de limón hasta que todos los ingredientes queden perfectamente integrados.

  4. Termina la tarta

    Saca el molde de la nevera y vierte poco a poco la masa. Mueve ligeramente el molde hasta que la superficie del pastel quede lisa. Deja la tarta reposar al menos 2 horas en la nevera hasta que cuaje y quede con la textura ideal para servirla.