Ollas de cocción lenta (crock-pots), las ollas que cocinan solas

La revolución de las slow cooker nos facilta la vida: cocinan por sí solas a baja temperatura y consiguen platos de texturas suaves y melosas.

guiso en olla de cocción lenta
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Isabel Acevedo
Colaboradora

En un mundo en el que todo parece acelerarse y donde las prisas lo inundan todo, en la cocina la tendencia es volver al reposo, a la calma, a una cocina como la de antaño, pero no exenta de los avances que nos brinda la tecnología. Porque los beneficios de la cocina lenta son numerosos, tanto para la calidad de las recetas y de los platos como para nuestra salud. De ahí que se imponga con fuerza la tendencia de la cocina lenta, bautizada también como cocina “slow”.

En esta nueva corriente, las reinas del menaje son las denominadas ollas de cocción lenta, también conocidas como “crock pot” o “slow cooker”. Son pequeños electrodomésticos que nos facilitan la vida, y no nos obligan a perder horas y horas mirando el fuego para que no se nos pase ni queme. Cocinan a baja temperatura durante horas, para conseguir platos de texturas suaves y melosas.

Nuestra selección

Klarstein Bristol 65 Slow Cooker

Klarstein Bristol 65 Slow Cooker

  • Capacidad: 6,5 l
  • Potencia 300 W
  • Precio: 42,99 €
  • Lo mejor: Es una de las mejores ollas de cocción lenta de gran capacidad. Una de las grandes ventajas de esta máquina es que su fuente de calor exterior distribuye la temperatura de manera uniforme, lo que permite conseguir una buena cocción. el recipiente es de cerámica, lo que cuida más de nuestra salud. Sin embargo, es muy delicada, por lo que hay que limpiarla con cuidado. Además, es algo más pesadas que otras ollas.

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Crock-Pot SCCPBPP605-050 digital 2

Crock-Pot SCCPBPP605-050 digital

  • Capacidad: 5,7 l
  • Potencia 230 W
  • Precio:79 €
  • Lo mejor: con un diseño algo más diferente “y futurista” del resto de competidoras, esta Crock-Pot está elaborada en acero inoxidable con un recipiente de cerámica y tapa de vidrio, lo que resulta fácil de limpiar (incluso en lavavajillas), aunque hay que ir con cuidado para no dañar el recipiente. Permite ahorrar tiempo y dinero gracias a su temporizador digital programable con hasta 20 horas de antelación. Además dispone de la función de mantener el calor, con lo que vas a servir siempre los platos a una temperatura adecuada. Es una olla muy duradera. Como único contra destacado, el hecho que suele calentarse por fuera durante su funcionamiento.

Russell Hobbs Cook - Home

Russell Hobbs Cook@Home

  • Capacidad: 3,5 l
  • Potencia 160 W
  • Precio: 40,89 €
  • Lo mejor: una olla perfecta para una familia de 4 miembros gracias a su capacidad de 3,5 l. Lo que la hace especial es que su cazuela puede usarse sobre un fogón eléctrico o a gas, convirtiendo, por tanto, esta olla en un utensilio más versátil. Asimismo, su tapa de cristal permite ver los alimentos mientras se cocinan. Además dispone de unos pies de goma, que son antideslizantes. Entre sus contras, que utiliza teflón en su interior, por lo que hay que ir con más cuidado a la hora de limpiarla y además, no es conveniente someterla a cambios bruscos de temperatura.

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Olla de cocción lenta Electrolux ESC7400 digital
Electrolux ESC7400 digital
  • Capacidad: 6,8 l
  • Potencia 235 W
  • Precio: 98,39 €
  • Lo mejor: con un elegante diseño, esta olla de cocción lenta también es bastante grande por lo que podremos cocinar para varios comensales. Además cuenta con varias opciones de cocción: bajo, medio, alto, pero también tiene la función de “sopa”, mantenimiento de calor y contador. Es muy fácil de limpiar y de utilizar en parte por su display digital, que ayuda a preparar varias recetas, aunque no sepamos cocinar.

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Cecotec Olla de cocción lenta Chup Chup 3
Cecotec Olla de cocción lenta Chup Chup
  • Capacidad: 5,5 l
  • Potencia 160 W
  • Precio: 44,90 €
  • Lo mejor: esta “slow cooker” también es de buena capacidad, por lo que se puede cocinar para muchos comensales. Además, por su forma ovalada podremos cocinar piezas de carne enteras. Además, es una olla que se puede usar en el horno, ya que es de cerámica. Tanto la cubeta como la tapa de cristal se pueden lavar en el lavavajillas. Es un poco pesada y grande, pero todo ello se compensa gracias a su precio más que competitivo.

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¿Cómo funciona una olla de cocción lenta?

Las ollas de cocción lenta suelen tener básicamente tres partes, una carcasa de metal por donde va la corriente eléctrica, un recipiente extraíble de material cerámico y una tapa transparente para ir viendo cómo va la cocción. Las resistencias eléctricas del interior de la carcasa de metal es lo que se calienta. El calor se transmite a la olla, pero lo hace de manera lenta y gradual. Las ollas “crock-pot” suelen alcanzar un máximo de 100 ºC, y lo que las hace únicas es que pueden hacerlo durante un periodo prolongado de tiempo, sin quemar los ingredientes que hay en la olla.

Las “slow cookers”, además, suelen tener diversas funciones a las que se accede o bien a través de un sencillo mando manual, en las más básicas, o bien por un panel digital en los modelos más avanzados. Las posiciones de temperatura principales son “alta” y “baja”, así de sencillo. Ambas alcanzan una misma temperatura final -un máximo de 100ºC-, pero la diferencia está en el tiempo que tardan en llegar a ese máximo: “alta” tarda casi la mitad de tiempo que “baja” en llegar a una misma temperatura.

También suelen tener una función para mantener caliente la comida, “keep warm”, lo que ayuda a poder mantener el plato a la temperatura ideal para el servicio, aunque no se vaya a servir inmediatamente después de haberse cocinado. Pero como sigue manteniendo calor, no es muy recomendable dejar por mucho tiempo esta función, ya que podría estropear la receta y hacer que se pasara la cocción de ciertos alimentos.

Otra de las funciones que nos permite accionar este tipo de ollas es la de “auto”, que sirve para, por ejemplo, descongelar algunas piezas o calentarlas si están excesivamente frías.

En resumen, el “slow cooker” es un electrodoméstico muy básico y sencillo de utilizar, pero que permite realizar auténticas virguerías en la cocina.

olla de cocción lenta
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Cinco motivos por los que cocinar con crock-pot

Hasta aquí todo parece recordar la cocción de antaño, pero ¿qué ventajas nos aporta una crock-pot en nuestro día a día?

Para empezar, la cocción lenta a baja temperatura garantiza resultados difíciles de conseguir con otros métodos culinarios, permitiendo potenciar el sabor, la textura y el aroma de los ingredientes. Además, como en la cocina de toda la vida, todo ello haciéndonos ahorrar tiempo y dinero.

Veamos de forma más resumida qué cinco grandes ventajas nos aporta este tipo de cocina:

  1. La cocción lenta a baja temperatura nos permite que todos los jugos de las carnes y verduras se impregnen de forma natural en la receta, aportando su sabor natural y todos los valores nutricionales. Con estas ollas, no se evapora ni se pierde la esencia de cada ingrediente.
  2. Con la cocción a baja temperatura se consiguen texturas y sabores que no se pueden obtener con otra técnica culinaria. Pero además, los platos que obtendrás son más saludables.
  3. Nos ahorra tiempo, porque solo hay que introducir los ingredientes en la olla, encenderla, seleccionar el tiempo de cocinado y el resto lo hace ella sola. Sin peligro de que se quemen los alimentos y sabiendo que a la hora que has elegido la receta estará elaborada y la comida caliente.
  4. Nos ahorra dinero, porque al tratarse de una cocción a baja temperatura, necesitarás menos ingredientes para conseguir resultados excelentes. Puedes usar carnes de cortes más duros, porque con esta técnicas de cocción saldrán igualmente tiernos, por ejemplo. Además, la propia olla consume poca electricidad, por lo que también ahorrarás en consumo energético. Y lo mejor de todo, son electrodomésticos no demasiado caros, por lo que están al alcance de casi todos los bolsillos.
  5. Fácil de limpiar. En solo un par de minutos o menos la tendrás lista para otro uso. Ya que estas ollas se limpian fácilmente gracias al tratamiento antiadherente que llevan. Además, algunos modelos se pueden lavar en el lavavajillas.

Consejos para sacarle partido a la crock-pot

Ya hemos visto que parecen todo ventajas, pero además, las posibilidades que te ofrecen en la cocina estas ollas de cocción lenta a baja temperatura son muchas. Sobre todo, y lo más importante, es que todas las recetas son bastante sencillas, porque al fin y al cabo, solo hay que introducir los ingredientes.

La olla de cocción lenta resulta muy cómoda para el día a día de una familia del siglo XXI. Solo con este tipo de ollas podemos dejar cocinando una receta por la noche o mientras vamos a trabajar, sin miedo a que se nos queme nada. Además, es bien útil para algunas preparaciones concretas como el asado de grandes piezas, como por ejemplo el pulled pork o una paletilla de cerdo al estilo oriental, que nos tendrían horas y horas vigilando el horno.

olla de cocción lenta
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El origen de la slow cooker o crock-pot

La cocina de concentración, en la que se calientan los alimentos a fuego lento para reducir el agua que contienen, ablandar sus fibras y potenciar su sabor es la base misma de la cocina occidental. Pero los sistemas para conseguir este fin, son varios. En concreto la “crock pot” tiene su origen en los años 30 del siglo pasado, en EEUU. La historia oficial es que en 1936, Irvin Naxon (cuyo auténtico apellido era Nachumsohn), nacido en Jersey (EEUU), patentó la primera olla de cocción lenta o “slow cooker”. Este hijo de judíos se inspiró en una historia que le contó su abuela Tamara Kaslovski para su invento. Ella le explicó cómo cuando era pequeña y vivía en Lituania, su madre la enviaba los viernes a la panadería con una olla de cholent, una receta tradicional de los judíos askenazís. El guiso se cocinaba con el calor que el horno de pan iba desprendiendo durante un día entero. De esta forma, la pequeña Tamara lo recogía al caer el sol, después de haber observado el Sabbath. Y lo que recogía era un guiso absolutamente delicioso, cocinado a muy baja temperatura durante hora y horas.

Irvin, que nunca renunció a sus orígenes, quiso reproducir esa forma de cocción lenta y sin pausa, pero con un artilugio del siglo XX. Así fue cómo empezó a construir una especie de horno portátil que imitaba el calor de aquel horno de pan. No fue hasta 1950 cuando pudo poner a la venta la primera olla de cocción lenta de la Naxon Baenerym, empresa fundada por el inventor de la “crock pot”. Sin embargo, en aquella época, la primera “bean pot” pasó casi desapercibida. Tuvieron que pasar dos décadas más, ya en 1970, cuando la empresa Rival se hizo con Naxon, y dio un vuelco a la imagen y al marketing de la olla, consiguiendo ventas imparables ya bajo la marca Crock-Pot®.

Del puchero de la abuela a la crock-pot

En Estados Unidos este utensilio no necesita grandes presentaciones. Prácticamente todos los hogares cuentan con una de estas ollas, no en vano, este pequeño electrodoméstico es uno de los más habituales de sus cocinas desde hace 40 años.

Sin embargo, en España todavía es algo desconocida, no así, el tipo de cocción que nos ofrece. En las cocinas de nuestras abuelas, la cocina a fuego lento con un puchero haciendo chup-chup durante horas y horas sigue en la memoria de muchos de nosotros. De hecho, cocinar a fuego lento era la clave de recetas tan tradicionales de nuestra gastronomía como los pucheros, la olla podrida, el cocido gallego o madrileño, o la “escudella de carn d’olla” catalana.

¿Cómo podemos sacarle aún más partido a la crock-pot?

  • No pongas mucho líquido. Como el sistema de cocción es hermético, no se escapan los vapores, por lo que no te quedará seco lo que cocines. No tengas miedo a reducir por tanto el líquido que lleve la receta convencional. Puedes reducirlo ⅓. Mira que cubra la carne y las verduras, ¡y listo!
  • Como no se reduce el líquido, las salsas tampoco se suelen espesar, así que si quieres que te queden algo más ligadas, añade algo de harina (no en exceso).
  • En algunas recetas, para que te queden mejor, es aconsejable sofreír antes, por ejemplo, y añadirlos a la olla.
  • Puedes comprar cortes de carne menos selectos, igualmente te quedarán tiernos. Es la gran ventaja de esta olla. Convierte en tierna y melosa hasta la pieza de carne más dura.
  • Algunas crock-pot pueden funcionar como horno. Solo tienes que poner los alimentos en alto con una rejilla o unos aros de emplatar y listo. Eso sí, no conseguirás dorar la receta, como sí puedes hacer con un horno.
  • Puedes comprar una olla adaptada a los comensales para los que sueles cocinar. Si solo sois 2 en casa, con una de 2,4 l. tendrás suficiente. Si sois familia numerosa y coméis en casa entre 5 y 6 personas, necesitarás una olla de 5,7 l.

¿Qué se puede cocinar en la crock-pot?

En una olla de cocción lenta a baja temperatura puedes cocinar lo mismo que en una olla normal a fuego lento. Veamos algunas ideas:

  • Guisos de carne. Evidentemente, son las recetas “estrella”. Ya lo hemos mencionado en varias ocasiones en este artículo: las carnes guisadas quedan tiernas y jugosas, con un cierto punto mágico.
  • Legumbres. Con estas ollas podrás recuperar los sabores y texturas del puchero del pueblo. Ideales para cocinar lentejas, judías, garbanzos...
  • Bizcochos. Sí, también puedes hacerlos en la “crock-pot”, y además, te sorprenderá lo ricos que quedan. Puedes hacerlos simplemente forrando la olla con papel de aluminio.
  • Postres tradicionales. Recupera algunas de las elaboraciones clásicas de nuestra cocina, como el arroz con leche.
  • Cocidos y pucheros. Nada mejor que cocinarlos en una olla de cocción lenta, porque el fuego lento y las horas de cocción es perfecta para este tipo de recetas.

Desventajas

Bien, hasta aquí parece que todo es de color de rosa, pero también queremos recordarte algunas desventajas de estas ollas, respecto a otros sistemas de cocción. Veamos cuáles son:

  • Eliminación de bacterias. Algunos alimentos, como las alubias rojas o negras, contienen una toxina (fitohemaglutinina) que solo conseguiremos eliminar cocinándola a altas temperaturas. Por ello, es conveniente dar un hervor fuerte a estos alimentos de entre 10-15 minutos antes de ponerlas en las slow cooker. O simplemente, no cocinarlos en esta olla.

  • Son muy delicadas. Como están fabricadas con cerámica son ollas algo frágiles, por lo tanto, hay que tener cuidado de no golpearlas. En caso de ser metálica, tendremos que intentar no rayar el revestimiento interior para que no se peguen los alimentos.

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