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Arantxa Sánchez Vicario

Biografía de Arantxa Sánchez Vicario

Arantxa Sánchez Vicario

Arantxa Sánchez Vicario (Barcelona, 18 de diciembre de 1971), la mejor tenista española de todos los tiempos, empezó a jugar al tenis a los 4 años, nutriéndose de la afición que por dicho deporte se vivía en el núcleo familiar formado por sus padres, Emilio Sánchez Benito y Marisa Vicario, y sus tres hermanos mayores: Marisa, Emilio (1965) y Javier (1968) estos dos últimos sobresalientes profesionales de la raqueta, ganadores de competiciones internacionales de primerísima categoría.

Una jugadora precoz

Crecida saboreando el éxito de sus dos hermanos,  siempre acompañado por el fervor de los padres, jugaba y entrenaba a la sombra protectora de sus hermanos sin que nada hiciera sospechar que la pequeña Arantxa era una superdotada. El primer síntoma de su precocidad fue alcanzar la categoría de jugadora profesional a los 14 años, iniciando ya entonces una incansable carrera de competiciones que duraría 17 años (anunció su retirada en 2002) exhibiendo su juego tesonero, enérgico, peleón que la haría famosa y que asombró al mundo del deporte cuando, en 1989, siendo prácticamente una desconocida (era la número 10 en el ranking internacional) ganó el torneo Roland Garros frente a Steffi Graf.

Una enorme colección de títulos

Fue recibida por los Reyes de España en la Zarzuela y por el President de la Generalitat Jordi Pujol. “La hormiga atómica”,  como la llamaban cariñosamente sus hermanos, tenía sólo 18 años y empezaba a sumar títulos, y millones, a lo largo de un imparable camino de éxitos que culminaría cuando, en 1995,  alcanzaría el número 1 del ranking de la WTA en categoría individual femenina, título del que gozó durante doce semanas y que coincidió con el mismo rango en la categoría de dobles, hecho que la convirtió en la segunda tenista en la historia en ostentar simultáneamente el número 1 en ambas categorías: la primera fue Martina Navratilova .

Los aficionados al tenis recuerdan con entusiasmo los partidos que enfrentaban a Arantxa y a Steffi Graf, dos de estrellas de la época, y los de dobles que jugaba formando pareja con la también española Conchita Martínez.  Su palmarés es impresionante: 29 títulos individuales, incluidos cuatro Gran Slam (tres Rolland Garros y un Open de Estados Unidos), 67 títulos en dobles, cuatro medallas olímpicas (dos de plata y dos de bronce) y su decisiva contribución en los equipos españoles que lograron cinco Copas Federación (1991, 1993, 1994, 1995 y 1998). Aunque anunció su retirada en 2002, en 2004 regresó a las canchas para competir en sus quintos Juegos Olímpicos y algunos torneos. Fue también capitana del equipo nacional de la Copa Federación. Antes, en 1992, fue recibida por el Papa, en el Vaticano, junto a sus padres. Una imagen, la de Arantxa con sus padres, habitual en cuantas competiciones y eventos sociales protagonizaba la joven tenista.

Su vida, más allá de la competición

Entregada por completo al deporte, Arantxa estudió COU por correspondencia y llevaba una vida reglamentada por las competiciones hasta el punto de que hubo temporadas (verano-otoño de 1989) en que estuvo tres meses sin pisar su casa, de gira por todo el mundo. Su padre, ingeniero de montes y minas, se jubiló para hacerse cargo de las finanzas de sus hijos, en especial de su hija, quien en 1992, cuando aparecía la cuarta jugadora del mundo en el ranking de WITA, era la tercera en ganancias económicas. Dos años antes, en 1990, a los 19 años, Arantxa había ya ganado una suculenta fortuna y consiguió –o así se le dio por sentado entonces- su residencia en Andorra para eludir sus obligaciones fiscales en España, hecho que, al cabo de unos años, le procuraría enormes problemas.

Las dos bodas de Arantxa

En cuanto a su vida sentimental, pocos rumores de romances perturbaron la vida pública de Arantxa hasta 1994, cuando se empezó hablar de su relación con Joan Vehils, joven periodista de deportes barcelonés, aunque la tenista aseguraba que sólo eran amigos. Tardarían cinco años en hacer oficial el noviazgo: el 26 de julio de 1999, se produjo la petición de mano: Joan Vehils le regaló un anillo de oro blanco con un brillante de quilate y medio. Ella le regaló un reloj Breitling. La boda tuvo lugar el 21 de julio de 2000 en una carpa instalada en el castillo de Sant Marçal, en Cerdanyola del Vallés, y estuvo amenizada por el Orfeó Català. Firmaron como testigos de honor nada más y nada menos que José Mª Aznar, Jordi Pujol y Pilar de Borbón. El traje era un diseño de Ungaro con un velo de 5 metros; el peinado, obra de Alberto Cerdán y los pendientes y la alianza Tous, firma que ella representaba. Asistieron 600 invitados a una cena servida por El Bulli y a una fiesta que se prolongó hasta las seis y media de la mañana, con actuación de Ketama. El padrino fue su padre, Emilio Sánchez, personaje esencial en la vida personal de su hija (aunque de manera menos visible que la madre, Marisa Vicario, eterna acompañante de Arantxa hasta que se casó) y que, a partir de aquel año, el mismo de la boda, adquiriría mayor dimensión pública ya que se recrudeció el problema de Arantxa con Hacienda.

Sus problemas con Hacienda

Una vez comprobado que la tenista no residía en Andorra si no en Barcelona, se la acusó de fraude fiscal, en un proceso en el que le exigía pagar más de 629 millones de pesetas, correspondientes a casi 400 millones en concepto de IRPH más IVA e intereses. Las controversias con Hacienda durarían 14 años, y, en 2009, Arantxa fue condenada a pagar 3,5 millones de euros. La imagen de familia feliz que habían presentado al mundo los Sánchez Vicario (los tres hermanos tenistas aparecieron en un spot televisivo publicitando una marca de pastas alimenticias llamada ‘La Familia’) empezó a resquebrajarse. El matrimonio de la tenista con Joan Vehils duró un año y, tras separarse, se rumoreó un par de romances (con los entrenadores Javier Rubio y Antonio Hernández) hasta que en 2007 inició una relación sentimental con el empresario catalán José Santacana, relación que apuntaba a boda que, por presiones familiares, se iba posponiendo. La familia  Sánchez Vicario no veía con buenos ojos al novio, de quien se decía que debía 400.000 euros a varias entidades bancarias que amenazaban con embargar sus negocios de subastas, y le exigió que pagara dicha cantidad de dinero antes de la boda. Por fin, el 12 de septiembre, tuvo lugar la ceremonia civil en el Castillo de Perelada (Girona).

Feliz como madre, infeliz como hija

Arantxa se declaraba feliz en su matrimonio y su dicha se acentúa al ser madre, primero, de una niña (Arantxa, 2009) y, posteriormente, de un niño (Leo, 2011). La tenista vivía enamorada de su marido, ttenía dos hijos, estaba llena de premios que testimoniaban un pasado deportivo glorioso (en 1998 se le otorgó el Príncipe de Asturias), pero… Los demonios familiares andaban sueltos y, en febrero de 2012 publicó un libro que fue un auténtico mazazo contra la imagen de aquella familia que había pretendido mostrarse ejemplar: el libro era su autobiografía 'Arantxa, ¡Vamos! Memorias de una lucha, una vida y una mujer',  en cuyas páginas acusaba a sus padres de controlar absolutamente su vida y el dinero que había ganado  (45 millones de euros), del que no quedaba nada debido a las malas gestiones de su padre, sobre todo el hecho de hacerla residente andorrana, fraude que tan caro pagó a Hacienda. Según ella, Emilio Sánchez se quedaba todo lo que ganaba y le daba un tanto al mes para sus gastos;  Marisa Vicario le elegía vestidos y peinados, y ambos se habían inmiscuido hasta lo indecible en su vida matrimonial (cuando regresó del viaje de novios con su primer marido, se los encontró instalados en el piso de los recién casados). En definitiva, Arantxa, la que parecía niña mimada de los Sánchez Vicario, dejó de hablarse con todos los miembros de su familia.

Las acusaciones no se quedaron únicamente en el terreno literario, pues Arantxa llevó a sus padres a los tribunales. El proceso se fue posponiendo, ya que la extenista y su familia fijaron su residencia en Miami (EE UU). Los problemas económicos de Arantxa fueron creciendo como una bola de nieve y, en 2014, sus deudas superaban ya los 7,5 millones de euros con el banco de Luxemburgo, además del 1,5 millones que aún debía a Hacienda, motivo por el cual todos sus ingresos presentes y futuros fueron embargados.

En febrero de 2015 la extenista regresa a Barcelona para declarar por la querella contra su padre, al que acusa de dilapidar su fortuna. “Estoy en la ruina y quiero que mi familia me explique por qué tengo tantas deudas. Hacienda y Luxemburgo me reclaman cantidades que no puedo pagar”, aseguró ante el juez.

Curiosidades

Fecha de nacimiento
18/12/1971
Pareja
Jose Santacana
Estatura
1,69 m
Temas relacionados
Tenista, Boda
Horóscopo
Sagitario
Exparejas
Juan Vehils

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