La reina Isabel II cierra otro año para el olvido, marcado por la muerte del duque de Edimburgo

La reina Isabel II ha tenido que despedirse para siempre del duque de Edimburgo en un año en muy complicado para ella

Redacción

Lecturas.com

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La reina Isabel II cierra otro año para el olvido, marcado por la muerte del duque de Edimburgo

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Isabel II ha hecho frente a un 2021 especialmente difícil. Un año, que ahora llega a su fin, y que ha estado marcada por el fallecimiento del duque de Edimburgo el pasado 9 de abril a los 99 años de edad. El que fuera su compañero de vida durante más de siete décadas y su fiel escudero perdía la vida y la dejaba sin su “fortaleza”, como ella mismo lo llegó a definir. Decirle adiós ha marcado estos meses, en los que también ha tenido que hacer frente a una serie de hechos para olvidar.

El 2021 comenzó para Isabel II con una de las entrevistas más esperadas. Meghan Markle y el príncipe Harry se sentaban junto a la presentadora Oprah Winfrey en una entrevista que puso en jaque a la familia real británica. Los duques de Sussex hicieron todo tipo de afirmaciones incendiarias que obligó incluso a la monarca a emitir un comunicado en el que explicaba que los temas se tratarían “de manera privada por la familia” y que algunos recuerdos de lo ocurrido podían variar para la pareja.

Sin embargo, el peor momento del año para Isabel II llegó el 9 de abril, cuando el palacio de Buckingham anunciaba “con profundo dolor” la muerte del “amado esposo” de la monarca, que falleció en el Castillo de Windsor. Un triste final que llegaba después de que hubiera tenido que ser ingresado en los hospitales King Edward VII y St. Bartholomew. Tal y como él había marcado, no se celebró un funeral de Estado, sino un último adiós en Windsor al que acudió el príncipe Harry y en el que se produjo una desoladora imagen: la de la reina completamente sola diciendo adiós a la persona que la acompañó durante 70 años.

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La reina Isabel II, durante el funeral del duque de Edimburgo

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Tras el último adiós a su marido, los problemas se han multiplicado para Isabel II. En los últimos meses, la reina ha vivido un bache de salud que la ha obligado a pasar por el hospital y a reducir al máximo su agenda. Desde entonces, la casa real británica ha optado por que la monarca protagonice sus actos dentro del castillo de Windsor y tan solo acuda a apariciones presenciales cuando sea imprescindible, siempre acompañada, además, de algún otro miembro de la casa real.

En estos meses, los escándalos también han continuado para la familia. La reina ha vivido en la distancia el nacimiento de la hija del príncipe Harry y Meghan Markle, Lilibet Diana, a quien todavía no conoce, también ha tenido que convivir con el escándalo de la Fundación del Príncipe Carlos, por un presunto trato de favor y tráfico de influencias al magnate saudí Mahfouz Marei, y la sombra del caso Epstein que acecha al príncipe Andrés y que podría obligarlo a sentarse en el banquillo. Este último hecho, además, ha afectado a la popularidad de la monarca.

Unos 365 días para olvidar que la reina Isabel II cierra ahora con una Navidad muy descafeinada, en la que se ha visto obligada a cancelar los tradicionales festejos en Sandringham y pasar estos días, por segundo año consecutivo, en el castillo de Windsor. Un lugar en el que recibirá un 2022 marcado por una fecha muy especial: las celebraciones de sus 70 años en el trono.