La vida de Ana María Aldón en Honduras mientras concursa en 'Supervivientes 2020' discurre de manera diametralmente distinta a todo lo que ha dejado aquí. Mientras que allí se enfrenta a los problemas de convivencia que se agravan con el hambre, la meteorología extrema, las picaduras de los insectos y demás obstáculos con los que el reality pone a prueba a los participantes, en 'casa' le esperan otro tipo de inconvenientes casi o más engorrosos. Tal como venimos informando desde Lecturas, la mujer de José Ortega Cano está pendiente de un juicio en marzo, y las últimas noticias no pintan nada bien.

Artículo relacionado

Ana María vive actualmente ajena al peligro que atraviesa su permanencia en 'Supervivientes' debido a que no ha sido admitido a trámite la petición hecha por su abogado para evitar que tenga que estar presente en la vista que tiene pendiente a finales de este mes de marzo.

Este contencioso fue puesto en marcha en 2018 por Emilio Salinas, el diseñador con el que Ana María Aldón colaboró en sus dos vestidos de boda. Salinas alega que la concursante del reality se habría atribuido la autoría de estos diseños, cuando "en realidad eran suyos con la supervisión de Ana María", ha matizado Pepe del Real. Si bien no existe un contrato físico, el creador aporta dos testigos, conversaciones de WhatsApp e imágenes de Aldón en el taller como pruebas para demostrar su verdad.

Artículo relacionado

Ahora se ha sabido que, tras no haber sido admitido a trámite el recurso de la defensa, el abogado de Emilio Salinas reclama la presencia Ana María Aldón en el juicio dentro de unas pocas semanas y, tal como ha informado Del Real, "la única vía es que los abogados de ambas partes lleguen a un acuerdo extrajudicial".

Ana María Aldón 01

"Está todo pendiente de que los abogados se reúnan en las próximas horas", continuaba el periodista, quien también ha adelantado la petición de Emilio para resolver el contencioso: "Que Ana María le pague en especie". Una reclamación cuanto menos extraña y altamente interpretable de cómo será finalmente ese pago, si el juez no le da la razón a la mujer del torero. Lo que sí parece cada vez más plausible es que Aldón tenga que hacer un paréntesis en su aventura hondureña.