Alba Santana no se ha resistido y tras Kiko Rivera, Kiko Matamoros y María Teresa Campos, entre otros, ha entrado por teléfono en Sálvame para agradecer, de corazón, todo el cariño que Mila Ximénez ha recibido, recibe y seguirá recibiendo por parte de todos sus compañeros. Mediaset era su casa y todo el equipo del programa llora su pérdida, algo que ha conmovido a Alba y razón por la que ha decidido descolgar el teléfono tras darle el último adiós a su madre.

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"Disculpadme si me tiembla la voz, pero he encontrado un poco de fuerzas, porque mi madre creo que le gustaría que os diera las gracias por el día de hoy, por tantos años, por tanto cariño, la cantidad de gente que vino a darme un abrazo, un beso, un hombro para llorar. Quería deciros que siento que de alguna manera la hemos compartido", ha comenzado diciendo Alba Santana de lo más emocionada y arrancando las lágrimas a Jorge Javier Vázquez.

"A partir de este punto eso no nos une, pero sé que esté donde esté la vamos a llevar en nuestro corazón. No solo las personas que estáis en plató, los que estáis detrás... De verdad que la siento conmigo y gracias de todo corazón", ha continuado Alba Santana mientras que Jorge Javier ha sido incapaz de controlar el llanto.

El presentador del espacio se ha quedado de piedra al escuchar las palabras que Alba les ha dedicado y ha querido lanzarle un mensaje de gratitud: "Eres muy generosa por decir que la hemos compartido. Tenía una pasión por ti y creo que tenía una tranquilidad en el aspecto de verte feliz y la hacía muy dichosa".

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Alba era una de las mayores debilidades de Mila Ximénez. La joven ha estado a su lado en las duras y en las maduras y desde que le diagnosticasen cáncer de pulmón, ha estado al pie del cañón al igual que sus tíos Manolo, Encarna y Concha. Las cenizas de Mila van a descansar en paz para siempre en Ámsterdam y para Alba ha sido imposible no rememorar el miedo que tanto la bloguera de Lecturas como ella sentían en algunos momentos de la enfermedad.

"Toda mi vida, allá donde he ido, la gente me paraba y me decía: 'cómo te quiere tu madre, cómo habla de ti tu madre, siempre te tiene en la boca', y eso es una cosa que me enorgullece tanto. Es una cosa que voy a asegurarme toda la vida que siga siendo así, el orgullo que tenía hacía mí y que siga estando orgullosa siempre de mí. Y la gente me decía lo feliz que le hacían los viajes a Ámsterdam, disfrutando de sus nietos, la felicidad que me ha dado de poder darle eso hasta el último momento. La tranquilidad de saber que ella se va pero que yo estoy cuidada, estoy bien y esa es la paz que yo le vi en sus ojos en los últimos momentos", ha explicado intentando mantener la fuerza.

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"Sí que es verdad que por su enfermedad no me gustaba verla con miedo y la vi con miedo, muchos viajes a los que vine y me iba muy mal a casa, todos los vuelos en los que he llorado, el vuelo a Ámsterdam las azafatas se asustaban, pero ahora no, porque la muerte la afrontó con mucha paz y con muchas ganas de ver lo que venía ahora y eso es lo que transmitió a todos los que la quisimos. Y se fue tranquila, en paz", ha concluido aún sin poder creer todo lo que está sucediendo.