La Familia Real aterrizará mañana en Mallorca para protagonizar el que probablemente sea el verano más complicado para Felipe VI. Con la revolución mediática que ha causado la inesperada marcha del rey emérito aún candente, el soberano permanecerá en la isla balear junto a la reina Letizia y sus hijas durante diez días antes de regresar a Madrid para continuar con la complicada agenda que allí les espera.

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Las tradicionales vacaciones familiares en el Palacio de Marivent serán bien diferentes. Entre otros cambios de planes y la confirmación de que los reyes se desplazarán entre las diferentes islas para promocionar el turismo nacional -tal y como han hecho en las diferentes comunidades autónomas durante su recorrido por España-, tampoco tendrá lugar la Copa del Rey de Vela, uno de los acontecimientos más importantes del verano, que tiene lugar cada año en el Real Club Náutico.

Familia Real en Mallorca
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Como bien es sabido, tanto el propio Felipe VI como su padre don Juan Carlos han participado en infinidad de ocasiones en esta competición acuática, demostrando sus habilidades de navegación. Siguiendo sus pasos, son muchos los miembros de la Familia Real que han tomado el relevo de este legado -en mayor o menor medida-.

Ya en su día, el conde de Barcelona navegó durante toda su vida y transmitió esta pasión a don Juan Carlos y a las infantas Pilar y Margarita, que regateaban en el exilio de Estoril cuando eran jóvenes. Lo mismo sucedía con el príncipe Felipe y sus hermanas, que desde que eran pequeños y practicaban la vela todos los veranos, igual que después lo hicieron los niños Marichalar y Urdangarin. Una tradición que, sin embargo, sus hijas no han heredado.

Leonor y Sofía en Mallorca
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Este hecho, cuestionado por los participantes de la Copa del Rey, socios y público en general, tiene un motivo en el que la reina Letizia lleva la voz cantante. Tal y como se explicó en su día a Vanitatis, se trata de una decisión tomada por la reina. La razón no es otra que evitar la exposición innecesaria de sus hijas, más allá de lo que ella puede controlar.

"Los cursos de vela son abiertos, con más niños a los que no se les puede prohibir que hagan fotos o que sean competitivos entre ellos. Hay juegos, entrega de premios, salidas y meriendas que todos comparten. Mantener ese control sobre lo que se puede decir o publicar es imposible. Los hijos de las infantas Elena y Cristina han disfrutado una barbaridad con esos cursos. Seguramente Leonor y Sofía también, pero la Reina considera que esa exposición pública no les beneficia", se indicaba.

Felipe, Leonor y Sofía en Mallorca
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Lo que sí ha sido habitual cada año es ver las imágenes de la princesa Leonor y la infanta Sofía, acompañadas por su madre, acudiendo a recoger a Felipe VI tras sus entrenamientos en el velero. Una escena que se ha repetido desde que eran muy pequeñas y que, lamentablemente, este año no tendrá lugar. Todo apunta a que será la recepción en el Palacio de Marivent el momento más esperado de las vacaciones de la Familia Real en Mallorca.