El rey Felipe llegó solo, sin la compañía de la reina Letizia, al recinto amurallado de Ses Voltes, a los pies de la catedral de Palma, donde se celebró la entrega de trofeos de la 37 edición de la Copa del Rey de vela, en la que Felipe de Borbón participa desde que tenía 16 años.

En esta ocasión, el Rey no pudo hacerse con el trofeo, ya que su barco, el 'Aifos', perteneciente a la Armada, solo pudo ser quinto. Otro monarca en ejercicio, el rey Harald de Noruega, que participó a bordo del 'Fram', fué décimo.

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Quien sí hizo un buen papel en la regata más importante del calendario fue la embarcación de Antonio Banderas, patroneada por su hermano Javier, que fue segundo. El actor malagueño felicitó a su tripulación en las redes sociales. "Un segundo puesto que sabe, huele y se siente como un primero. Enhorabuena a todo el equipo de #TeatrodelSohoCaixaBank #CopaReyMAPFRE".

Se echó de menos a la reina Letizia, que en ocasiones ha acompañado al rey a la entrega de premios, aunque no es menos cierto que estos días se ha dejado ver con asiduidad en sus vacaciones mallorquinas, junto a sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía, y también junto a la reina emérita doña Sofía. De hecho, han visitado el Club Náutico para desearle suerte al rey antes de salir al campo de regatas.

Se sabe que a Letizia no le entusiasma estar estos días en Mallorca, pues no lo considera unas verdaderas vacaciones, pero acepta viajar a la isla por el compromiso que, históricamente tiene la familia real española con la isla y, sobre todo, por el deseo del rey de regatear en la competición que lleva su nombre. Tras Mallorca, los Reyes y sus hijas volarán a un destino que no se hace público para garantizar así su privacidad en vacaciones.