Alejandra Rubio se ha mostrado esta tarde en ‘Viva la Vida’ agotada del tema de su polémica con Carmen Borrego. Después de que su tía haya hecho algunos comentarios estos días en televisión que a la joven no le han gustado en absoluto, ha expresado lo harta que está y que por ella zanjaría este tema cuanto antes. Pero se ha mostrado un tanto agobiada porque no sabe cómo hacerlo. Cuando ha comentado todo esto, su madre Terelu Campos ha estado escuchándola en el plató. Nuestra bloguera no ha querido mojarse demasiado sobre este tema entre tía y sobrina, pero al ver el agobio de su hija le ha dado un consejo impagable para que intente frenar esta situación que a ella tampoco le agrada.

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Una de las cuestiones que más le molesta a Alejandra Rubio de Carmen Borrego es que muestre públicamente mensajes que se intercambian. Así que la joven no ha dudado en hacerle un petición desde el plató del programa presentado por Emma García. “Solo le pido que no enseñe mensajes nuestros. Lo que yo le diga a ella, de verdad…”, ha comentado ante un gesto de su tía que “me cuesta asimilarlo”. Ha sido en ese instante cuando su madre ha entrado al tema y de forma muy breve le ha dicho qué cree que es lo mejor para lograr que su tía no muestre sus conversaciones. “No le escribas”, ha sido el consejo que le ha dado nuestra bloguera a su hija. Una pauta breve y sencilla que garantizaría a Alejandra Rubio quitarse este problema.

TereLU Campos

Terelu Campos en el plató de 'Viva la Vida'.

Telecinco

Inevitablemente, este asunto tiene afectada a Terelu Campos. A la colaboradora no le gusta ver cómo su hermana habla de su hija. Pero para no echar más leña al fuego, prefiere no pronunciarse demasiado públicamente. “No voy a decir nada públicamente. No alimento nada ni a nadie. Lo que tuve que decir cuando vi, eso lo dije donde yo creo que lo tengo que decir. Donde yo me he mantenido que tienen que estar las diferencias. No quiero alimentar, es algo dañino para mi familia”, ha dicho. Pero sí que ha querido dejar claro que ha hablado con Carmen para expresarle su enfado.

“Lo único que puedo confesar es que hacerlo lo he hecho, que yo sí cogí un teléfono el domingo. Estaba jodida”, ha comentado sobre lo mal que lo pasó al escuchar a Carmen Borrego opinar sobre Alejandra Rubio. Y no solo eso. Ha ido más allá y con la filosofía de que a buen entendedor pocas palabras bastan, ha dicho que "para mí hay personas que no son públicas que forman parte de su sangre directa que para mí es incuestionable lo que los puedo querer”.