Una nueva polémica se cierne sobre 'Supervivientes'. Algunos concursantes están apuntando que han recibido información del exterior, que les han propuesto recibir llamadas de sus familiares y que los momentos en los que los redactores cambian de turno, son los ideales para hablar y hacer lo que no quieren que las cámaras recojan.

La primera polémica de esta edición llegó con las visitas de los familiares de los concursantes. Algunos de ellos incluso participaban con sus parejas, como Gloria y Kiko, o con sus familiares como 'Las Mellis' o Alba Carrillo y Lucía Pariente. Pero es que además, han recibido llamadas del exterior y cartas que les han podido hacer cambiar de actitud. La carta de Kiko Matamoros a su hija Laura, tras la que cambió de actitud es una de las más comentadas.

Después Kiko Jiménez, reveló que Lucía le había dado mucha información del exterior. La madre de Alba le contó que María Teresa Campos había sufrido un ictus, que Leticia Sabater había dicho que estaba enamorada de él y que Gloria no le merecía, que había salido a la luz que había trabajado como actor porno (algo que finalmente se desmintió) y otra serie de rumores sobre su pasado.

La última revelación que ha hecho saltar todas las alarmas ha sido la de Alba Carrillo. En su sonada entrevista, Alba contó algo que la organización le había propuesto a su prima: que su hijo Lucas le hiciera una llamada, pero fuera de cámaras. El objetivo era levantarle el ánimo a la modelo cuando estuvo a punto de abandonar.