La decisión de Harry y Meghan de retirarse de la familia real británica implica que en su vida se están produciendo muchos cambios. Y no solo son los duques de Sussex los que están afrontando una nueva etapa. Su hijo Archie Harrison también ha visto cómo su lugar de residencia ha cambiado y cómo a partir de ahora no va a tener que ceñirse al protocolo que dicta la familia real británica. El pequeño fue determinante a la hora de que Harry y Meghan decidieran hacer este cambio en sus vidas. Tenían muy claro que no querían que estuviera sometido a la realeza y por eso han decidido emprender una nueva vida lejos de Reino Unido junto al pequeño. Ahora también les toca tomar decisiones sobre su educación.

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Una de ellas es elegir a qué guardería va a ir. Cuando Meghan Markle se incorporó al trabajo tras su baja maternal, el pequeño empezó a ir a una guardería de Londres. Un centro infantil en el que solo estuvo unas semanas y donde según sus padres se adaptó bastante bien. Ahora que el matrimonio y el bebé, que en mayo cumplirá un año, viven en Canadá, tendrá que ir a otro colegio. Por la zona hay varias opciones que Harry y Meghan ya están barajando. Para ellos uno de los aspectos más importantes es que en el centro que elijan traten a Archie como a los demás niños y no hagan distinciones por el hecho de que sea bisnieto de Isabel II.

Archie Harry y Meghan

Entre los centros que están barajando está uno de Vancouver que imparte el método Montessori. Teniendo en cuenta que Meghan Markle es muy fan de las nuevas formas de educación, no sería de extrañar que eligieran este. Otra opción es que terminen trasladándose a Toronto, lugar en el que Meghan vivió durante su etapa como actriz, y apunten a Archie en uno de los colegios más prestigiosos de la zona. Y algo que van a tener muy en cuenta a la hora de decidir es que en el colegio se impartan cuanto más idiomas mejor.