El hecho de que Harry y Meghan hayan decidido dejar de formar parte de la familia real británica ha sido, en gran parte, porque la duquesa de Sussex no se ha encontrado cómoda en su vida como royal. Esto es algo que ha quedado patente en numerosas ocasiones con algunos gestos y algunas actitudes de la mujer del príncipe Harry, que más de una vez incluso ha llegado a romper el protocolo. Cuando el matrimonio anunció el ‘Megxit’, hubo una gran pregunta que muchos formularon. ¿Por qué decidió Meghan entrar en una familia real si le gustaba su vida como actriz en Estados Unidos? Incluso Isabel II le dio la opción antes de casarse de no renunciar a su sueño y alejarse de la realeza. Pero en ese momento lo tenía claro, quería formar parte de los Windsor. Meghan en un principio pensaba que todo merecía la pena por amor y porque sus expectativas sobre lo que implicaba ser miembro de la realeza eran muy diferentes a lo que después se encontró.

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Así lo ha desvelado Ashley Pearson, experta en la familia real británica, que ha dicho que “Meghan se imaginaba algo completamente diferente”. Aunque la exactriz sabía que iba a ser complicado comenzar una nueva vida en Reino Unido, lejos de Estados Unidos y a miles de kilómetros de su familia y amigos, aunque era consciente de que tenía que aprender mucho y adaptarse a situaciones muy complicadas, no valoró en un primer momento que iba a tener que renunciar a algunos aspectos muy valiosos para ella.

Meghan Markle

Una de las restricciones que tienen los miembros de la familia real es que no pueden posicionarse en cuanto a política y tampoco pueden dar su opinión sobre diferentes temas aunque estén muy convencidos de ello. En la mayoría de situaciones deben mostrarse imparciales y no mojarse y esto es algo que Meghan no supo gestionar. Durante su carrera como actriz siempre mostró su opinión sobre temas políticos como su rechazo a Trump y participó en todas las acciones que ha querido.

En su etapa en la realeza Meghan ha podido manifestarse en cuanto a temas como el feminismo, pero le hubiera gustado estar más activa con según que causas y posicionarse más. Finalmente sus expectativas no se han cumplido pese a que alguna vez ha roto el protocolo. El hecho de verse cohibida en estos asuntos ha sido determinante a la hora de llevar a cabo el ‘Megxit’. Ashley Pearson lo ha dejado claro con una frase de lo más contundente, “Meghan no quería ser una funcionaria con tiara”.