Rocío Carrasco, feliz y orgullosa por todo lo que ha conseguido con Rocío: contar la verdad para seguir viva, ha reaparecido en el plató de Mediaset con más fuerza que nunca. Gracias a su documental, la hija de Rocío Jurado se ha desprendido de todos sus miedos y su nueva vida no ha hecho nada más que empezar. La mujer de Fidel Albiac ha resurgido de sus cenizas aunque el distanciamiento con sus hijos le sigue y le seguirá rompiendo en mil pedazos. Carlota Correderase ha puesto al frente de está histórica entrevista y ha querido saber si su testimonio ha conseguido ese esperado acercamiento, aunque sea mínimo, con Rocío y David Flores, algo por lo que ella no ha tardado en reaccionar.

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"No puedo contestar a si me siento mas cerca de mis hijos porque ni siquiera yo lo sé. Ya empezamos (a llorar)", ha comenzado confesando Rocío Carrasco a Carlota Corredera sin poder contener las lágrimas.

"¿Te sientes más en paz contigo misma?", ha seguido Carlota Corredera ante la emoción de Rocío Carrasco: "Yo me siento en paz conmigo misma y me siento en una gran parte liberada. Me siento escuchada, me siento creída, y para mí eso es el principio de algo muy importante que es una nueva vida. Como ya dije, sin miedo", ha continuado cargándose de fuerzas por momentos.

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Rocío Carrasco se rompe al hablar sobre sus hijos, Rocío y David Flores.

Telecinco

Pero al ser consciente de todo el sufrimiento al que se han expuesto tanto ella como Rocío y David Flores, no ha podido evitar derrumbarse: "Me hubiera gustado dejarles otro legado que no fuera ese pero era necesario que lo supieran, a partir de ahí que ellos valoren y que ellos tomen las decisiones pero que las tomen ellos sabiendo la verdad. No que las tome nadie por ellos. Con mentiras. Cuanto menos pueden pensar lo que ya pensaban antes. Si piensan algo diferente un poco mejor, eso que tengo ganado", ha seguido mostrando sus deseos de que por fin sus hijos abran los ojos tras años manipulados por Antonio David.

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Y, sin pelos en la lengua, ha confesado el hecho del que más se arrepiente: "Yo lo he hecho, que duda cabe, con la mejor intención del mundo. Creo que me equivoqué. A lo mejor en esa sobreprotección pero por otro lado tengo sentimientos encontrados porque yo creo que nunca me hubiese perdonado haberles hecho daño con la verdad. Para mí era más importante sus mentes que la realidad. Se hubiesen dado cuenta desde muy pequeños de la clase de padre que tenían y yo eso no quería que pasara porque sabía que les iba a hacer daño y no quería", ha concluido.