El verano es la época de los reencuentros y, sin duda alguna, el de la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin ha sido el más esperado de todos. La realeza española lleva durante meses en el ojo del huracán. Ya se ha cumplido un año de la marcha de don Juan Carlos Abu Dabi, un hecho que ha provocado que la reina Letizia se crezca ante la adversidad y haya cogido protagonismo en todos los actos públicos a los que ha asistido. La que fuera periodista de TVE está disfrutando del verano en Mallorca junto a Felipe VI, la princesa Leonor y la infanta Sofía y, mientras continúan con su apretada agenda laboral, en el País Vasco francés se ha producido el encuentro royal más deseado.

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La infanta Cristina, Iñaki Urdangarin y tres de sus cuatro hijos (Pablo Nicolás, Miguel e Irene) se han desmarcado de los escándalos familiares y se encuentran disfrutando de unas vacaciones en Bidart, una localidad cercana a Biarritz, después de cuatro años sin poder haber hecho una escapada todos juntos.

Tal y como ha publicado la revista Hola, la infanta Cristina no puede estar más feliz ya que desde el pasado año 2017 no había conseguido juntar a su familia. Eso sí, esta estampa ha estado marcada por la ausencia de Juan Valentín, el mayor de los hermanos, que se encuentra finalizando sus estudios de Relaciones Internacionales en Reino Unido.

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Iñaki Urdangarin se está acercando a la libertad tras haber sido imputado por varios delitos económicos relacionados con el famoso Caso Nóos. El yerno de don Juan Carlos obtuvo el pasado mes de enero el tercer grado penitenciario y su buen comportamiento ha provocado que haya obtenido otros privilegios como viajar al extranjero y dormir todos los días fuera de prisión. Se trata de un paso muy importante ya que el duque de Palma ha conseguido recuperar todo el tiempo perdido al lado de los suyos.

En las imágenes publicadas en la revista anteriormente citada aparece la infanta Cristina relajada sobre una toalla y refugiándose del sol bajo una sombrilla mientras que Pablo y Miguel se han dedicado a hacer surf, uno de sus deportes favoritos. Irene, la pequeña del clan, ha decidido compartir confidencias junto a su padre. La viva estampa de la felicidad con la que se han desmarcado de la polémica.