La Copa del Rey de vela, celebrada cada año en el club náutico de Palma, es otro de los eventos que podría verse perjudicado con motivo de la crisis sanitaria mundial ocasionada por el covid-19. Su cancelación, además de dejar fuera a muchos participantes, eliminaría de un plumazo todo el ambiente que esta cita conlleva.

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No será hasta principios del próximo mes de julio cuando se permita, por fin, el permiso entre provincias, una situación gracias a la cual la Familia Real ya tendría la posibilidad de viajar a su segunda residencia, el Palacio de Marivent de Palma de Mallorca. Allí se reúnen varios de los miembros de la Corona, comenzando por la reina Sofía, primera en llegar junto a su hermana, la princesa Irene, y su prima y buena amiga, Tatiana Radziwill.

A finales de julio son los reyes Felipe y Letizia los que se instalan en su hogar de verano, un movimiento que desde Zarzuela no han querido confirmar por el momento. "Vamos semana a semana", aseguran, por lo que el verano mallorquín de la Casa Real aún está en el aire.

Casa Real española en Mallorca
Gtres

Un cambio de planes que la reina Letizia podría no ver con tan malos ojos. Bien es sabido que los días en la isla no son el verano idílico de la mujer de Felipe II, "obligada" a realizar algunos planes familiares con los que no está del todo cómoda. Un compromiso al que se le suman las celebraciones de la Copa del Rey, con la multitudinaria cena de Armadores, o los tradicionales posados en Palacio.

La tradicional recepción a la sociedad civil de las islas baleares en el Palacio de la Almudaina también se encuentra en la cuerda floja. Como propuesta alternativa, se podría cambiar el besamanos por un encuentro sin contacto físico, reduciendo drásticamente el número de asistentes. Medidas con las que se espera más que nunca que los Reyes promocionen el turismo en las Baleares, fuertemente afectado durante las últimas semanas a consecuencia de la crisis sanitaria mundial.

Casa Real española en Mallorca
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De momento queda esperar a los avances en la desescalada propuesta por el Gobierno para ir conociendo los primeros movimientos que tanto Felipe y Letizia como sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía, tienen previsto realizar este verano.

No cabe duda de que, al igual que el resto de los españoles, la Familia Real tendrá que adaptarse a unos cambios y nuevas normas que quizá no sean tan mal vistas por la Reina, y le supongan un soplo de aire fresco en su ajetreada agenda de verano.