¿Dakota? ¿Alguien se acuerda de esa criatura gritona y maleducada, cual niña de ‘El Exorcista’? ¿Y qué me dicen del guapo Logan, cincelado como un dios griego? Miriam Saavedra, que parecía un monstruo que iba a comerse el mundo, estuvo durante unas semanas volando por los platós como una polilla aturdida y se estrelló al fin contra el cristal de la indiferencia del público. El Cejas, hasta la monísima María Jesús Ruiz, la otra Ruiz, Aurah –sí, hombre, que de vez en cuando asoma la cabeza para despotricar contra su ex–. Hugo Castejón, que tanto prometía, pero resultó demasiado excesivo para el gusto del público, Pol Badía y Jonathan, Alejandro Albalá y su mamá podóloga… ¡Aneth!

El paso del tiempo los ha devorado a todos, y no solo a los hijos de la televisión. Pregunta difícil: ¿Quién era Cristina Pujol? ¡A la primera novia que tuvo Matamoros cuando se separó de Makoke la perseguían los reporteros por la calle micro en mano! Lo mismo que a Iván Miranda, el presunto y efímero novio de Tamara Falcó.

¡Y a Courtois! Y no digamos el famosísimo marido de María Lapiedra, del cual en estos momentos no recuerdo el nombre y no me hagan consultarlo en la Espasa que estoy algo resacosa… Tuvieron su momento de popularidad, pero han durado menos que una raya en el agua. ¡Adiós, muchachos, adiós para siempre, adiós!