Hay muchos consejos para organizar el vestidor y el armario, pero poco se habla de cuál es la mejor manera para poner un poco de orden en tus productos cosméticos. Algo que, la mayoría de beauty adictas, necesitan a diario. Y, como ahora sabemos que tiempo es lo que te sobra, ha llegado el momento de hacer limpia y poner orden de una vez por todas.

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Para ello, Laura Romero, directora de formación de Guerlain, nos da la clave para ello en 5 consejos clave que evitarán que no tengas que revolver todo para buscar ese producto que necesitas para completar tu maquillaje, o dejar cremas abiertas demasiado tiempo. ¡Apunta bien y ponlo en práctica!

organizar maquillaje

1. Llegó la hora de desechar productos

Es ese símbolo gráfico impreso en el envase y que indica la “caducidad” del producto una vez ha sido abierto. En ocasiones requiere hacer un duro ejercicio de memoria para recordar cuando se estrenó, pero ante la duda, el olor o el color del producto nos pueden indicar si ha perdido efectividad. Una vez desechados los cosméticos caducados, es el momento de organizar.

2. De izquierda a derecha

Será más fácil cumplir con la rutina cosmética si los productos están ordenados “cronológicamente”. Limpiadora, tónico, suero, crema hidratante o de tratamiento, contorno de ojos, tratamiento para el cuello y crema de noche. Los tratamientos corporales deberían guardarse a parte. ¿El mejor sitio? La estantería de la bañera, para que nadie se olvide de aplicar la crema hidratante o el tratamiento anticelulítico después de la ducha.

3. ¿Uso diario o puntual?

Es fundamental determinarlo. Los tratamientos especiales como mascarillas, exfoliantes, parches para el contorno de los ojos o las ampollas de efecto flash no necesitan estar tan a mano, pero sí perfectamente ordenados y separados para facilitar la rutina de cuidados. En cuanto a los tratamientos corporales, un cesto independiente con el exfoliante, las sales o el aceite de baño también resulta muy práctico.

4. ¿Qué irá en la segunda fila?

No hay que cometer el error de abrir y probar los productos recién comprados. Hay que gastar los que están ya abiertos y en uso. Por razones de caducidad, pero también a efectos prácticos. Si están menos a la vista (pero no tanto como para que nos olvidemos de ellos) mucho mejor.

5. Llegó la hora del maquillaje

Ese batiburrillo de sombras, coloretes y lápices exige un recipiente o compartimento para cada segmento. Lo más recomendable es tener uno para tez (bases, coloretes, iluminadores, correctores), otro para labios (barras y perfiladores), uno destinado a todo lo referente a manicura y otro para ojos que pueden compartir las sombras, el eyeliner y las máscaras de pestañas. Las herramientas (brochas, pinceles, rizadores de pestañas, saca puntas o pinzas de depilar deberán ir a parte). De este modo será más fácil encontrar nuestros tonos favoritos y también mantenerlos limpios.