Violeta ha regresado de Supervivientes “en el chasis”, como dice ella. “Ahora soy la mitad que era antes”, dice a la cámara de su videoblog, que ha retomado tras ser evacuada de Honduras por sus problemas de salud.

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La concursante, que padece de vesícula y tendrá que ser operada en las próximas semanas, se ha quedado en escasos 47 kilos, un peso que dista mucho del que tenía cuando dio el salto a la fama como pretendienta contestataria en ‘MYHYV’. Es cierto que en los últimos meses la figura de Mangriñán se había afinado, perdiendo algunas de las curvas con las que todos la conocimos pero lo de ahora resulta mucho más llamativo, tanto, que algunos seguidores ya se han preocupado por si está bien.

Además, sucede una cosa, Violeta ha manifestado mirando a cámara uno de sus mayores terrores al volver del reality: el llamado ‘efecto rebote’. No es la primera vez que sucede que un concursante, que ha adelgazado muchísimos kilos, a su vuelta los recupera a una velocidad vertiginosa incluso añadiendo unos extra. Le ocurrió a Logan que, para volver a su musculatura de modelo tuvo que hacer dieta y mucho deporte.

Lo cierto es que Violeta tiene difícil lo de engordar, pues en España, a pesar de estar rodeada de manjares calóricos, tendrá que cuidarse por salud. Los médicos le han impuesto una dieta blanda de lo más estricta. Su alimentación, para cuidar que su vesícula no trabaje en exceso, se basa en pollo, verduras hervidas, arroz blanco y tortillas de clara. Como siga fiel a esta alimentación no tiene de qué preocuparse, efecto rebote no tendrá ¡pero puede desaparecer!