Meghan Markle continúa con su batalla legal contra algunos medios de comunicación británicos. La mujer del príncipe Harry tiene abiertos varios procesos judiciales y ahora ha visto cómo un gran cambio ha llegado a esta pugna que mantiene contra la prensa británica. Para la duquesa de Sussex fue muy importante la elección de los abogados que le iban a representar en este caso. La de quiénes iban a ser las personas que lucharan por su intereses fue una decisión muy meditada. Pero ahora se ha visto trastocada. David Sherbone, uno de los representantes legales de la exactriz,no estará en la próxima vista en la que se continuará con este proceso judicial. El abogado está ahora centrado en otro rostro conocido, Johnny Depp, y para defender al actor ha tenido que dejar a un lado la causa de Meghan. Rápidamente la mujer de Harry de Inglaterra ha encontrado un plan b. Una opción muy sorprendente teniendo en cuenta que tiene mucho que ver con Isabel II.

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Justin Rushbrooke será quien defienda a la duquesa de Sussex a partir de ahora. Y este hombre es ni más ni menos que uno de los consejeros de Isabel II. Además de haber representado en los últimos años a otros famosos como Naomi Campbell o Kate Moss, es una de las personas de confianza de la monarca británica en los asuntos judiciales. Esto se puede interpretar como un acercamiento de Meghan Markle a la abuela de su marido. Ya desde antes del ‘Megxit’ entre las dos había una relación un tanto tensa, pero siempre ha habido algún gesto como este que demuestra que existe una mínima unión entre ellas. El hecho de que la duquesa de Sussex confíe en una de las personas en las que también lo hace Isabel II demuestra que se fía de ella y que no le importa seguir sus pasos cuando se trata de una cuestión importante y compleja para ella.

Meghan Markle Isabel II

Una complejidad que queda demostrada si se analizan las cifras económicas que envuelven a este juicio que tiene previsto celebrarse en enero del próximo año. Esta lucha judicial que Meghan empezó después de que algunos medios publicaran informaciones sobre su padre tendrá un coste legal para ella de 1,8 millones de libras. Para el grupo editorial al que se enfrenta lo gastos serán de 1,23 millones de libras. Es decir, en total los costes del proceso superan los 3 millones de libras, una cifra muy elevada que deja claro que las dos partes están dispuestas a todo con tal de que el juzgado les dé la razón.