Uno de los grandes conflictos de los últimos meses en la familia real británica ha sido la mala relación entre el príncipe Guillermo y el príncipe Harry. Desde verano comenzaron a sonar los rumores sobre que la relación entre los hermanos se encontraba en su momento más distante. El hecho de que Harry y Meghan dejaran la fundación benéfica que compartían con Guillermo y Kate, que los duques de Sussex y los de Cambridge no pasaran las vacaciones juntos o que Meghan y Kate nunca hayan tenido una relación muy fluida, dispararon las alarmas sobre el distanciamiento entre los hijos del príncipe Carlos y Lady Di.

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A finales de octubre el príncipe Harry reconocióque su hermano mayor y él estaban tomando “caminos separados”, dejando claro que su relación ya no era tan buena como antes. Desde esa confesión surgieron otros acontecimientos como que Harry y Meghan se fueran seis semanas a Canadá y no pasaran la Navidad juntos y el ‘Megxit’. El príncipe Guillermo ha sido uno de los grandes afectados a nivel personal y laboral con la salida de su hermano de la corona británica. Algo que se hizo evidente en la reunión que mantuvieron ellos dos junto a su padre y a su abuela Isabel II para decidir cómo iba a ser todo desde ahora.

Guillermo y Harry

Después Harry puso rumbo a Canadá, separándose también físicamente de su hermano. Pero paradójicamente, el haber puesto tierra de por medio ha tenido un efecto inesperado. En las últimas semanas el duque de Cambridge y el duque de Sussex han estrechado lazos. Son varias las ocasiones en las que han hablado por teléfono para ver cómo le va a los dos. La distancia ha sido más positiva de lo que se esperaba, porque el ‘Megxit’ está consiguiendo que haya un acercamiento entre los hermanos.