¡Sigue tirando de la manta! El podcast donde Corinna Larsen da su versión y cuenta la tormentosa relación que mantuvo con el rey Juan Carlos llega a su ecuador. Lo hace concentrándose en uno de los episodios más esperados, el que narra con todo lujo de detalles cómo vivió el escándalo del safari del rey emérito en un accidentado viaje a Botswana en el que tuvo que ser evacuado tras sufrir una aparatosa caída. Aquel incidente causó un auténtico impacto y destapó la vida de lujos y excesos que disfrutaba el padre de Felipe VI mientras el país estaba sumido en una importante crisis. Una polémica que supuso un punto de inflexión en la imagen pública de la institución, el inicio de la caída (simbólica) de la figura de Juan Carlos I y el vergonzoso episodio que aceleró su abdicación.

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La caída real y simbólica del rey Juan Carlos

En abril de 2012 la impactante imagen del rey Juan Carlos, escopeta en mano frente a un elefante muerto, enervó los ánimos de todo el país. 'Matar a Dumbo', la reciente entrega de 'Corinna y el rey', le sirve a la empresaria alemana y amiga íntima del emérito, para bucear en aquellos hechos bochornosos. Cuando parecía que todo había sido una cuestión del destino caprichoso, Larsen aporta detalles que dan un giro inesperado a la historia tal y como se contó. Tanto escandalizó ver a un Jefe de Estado en un safari de lujo en Botswana cuando peor lo estaba pasando gran parte de la sociedad, como saber que lo estaba disfrutando junto a su amante, sentenciando definitivamente, como quedó demostrado después, la imagen pública de su matrimonio con la reina Sofía.

No fue fruto de la casualidad que al final acabara todo saliendo a la luz. “Había mucho ruido. Corrí hacia Vicente y le pregunté, él contestó: "Tenemos que evacuar al rey de inmediato", recuerda en el cuarto capítulo de 'Corinna y el rey'. "El equipo médico cree que tiene una hemorragia interna y necesitamos llevarle a un hospital de inmediato", continúa explicando. La empresaria fue escoltada entonces a la tienda donde se encontraba dolorido Juan Carlos de Borbón. Allí se quedó a solas con él e intentó que le explicara qué había pasado, aunque sin mucho éxito. "No me acuerdo, pero creo que anoche, me caí”, consiguió confesarle, aún muy confuso.

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Bajo los efectos del alcohol

Y es que según el podcast, la aparatosa caída se había producido bajo los efectos del alcohol. En claro estado de embriaguez, al rey había necesitado usar el baño, que se encontraba fuera de la tienda. Amodorrado por el sueño y la bebida, el emérito salió de la carpa "tambaleándose", con los reflejos tan lentos que no pudo esquivar el elemento que le hizo tropezar –"la raíz de un árbol, o tal vez una piedra", pronuncia la narradora–, y caer al suelo, haciendo un ruido estruendoso que despertó a todos.

El equipo de seguridad que viajaba con Juan Carlos y Corinna en Botswana se ponía en alerta y corrió a auxiliarle. Cabe señalar que el monarca tiene una gran envergadura física, es alto, mide 185 cm, y llevó trabajo ayudarle a alcanzar la cama. Si bien en un principio no preocupó en exceso lo ocurrido, pronto el punzante dolor y continúo que se negaba a abandonarle, descubrió una posible hemorragia interna que obligaba a Corinna y al rey a tomar una decisión y pensar en un plan para volver a España y pasar por quirófano.

“Mi reacción inicial fue la de vamos a buscar un vuelo de evacuación médica porque teníamos a un jefe de estado con hemorragias internas. Él negaba con la cabeza todo el tiempo y decía: "¿Podemos usar tu avión?”, consciente del revuelo que se iba a producir.

El 'papelón' de Corinna y la reina Sofía

El 14 de abril de 2012, Casa Real emitida un insólito y ya histórico comunicado: el rey Juan Carlos había sido intervenido de urgencia la madrugada anterior, tras romperse la cadera en un safari en Botswana. Un escueto mensaje que llevaba implícito un paso al lado del emérito en la crisis más grave y áspera del reinado de Juan Carlos, que acabó precipitando su salida del trono.

Lo que se cuenta de aquellos días roza el surrealismo. Como ha contado Pilar Eyre en el blog de Lecturas, la reina Sofía no se planteaba por nada del mundo aparecer por el hospital pero, finalmente, tuvo que ceder a regañadientes. Acudió al Hospital Quirónsalud San José de Madrid cuatro días después de la operación. Se encontraba en Grecia, celebrando la Pascua ortodoxa pero, en protesta, se negó alterar su agenda. Ni entró a la habitación que ocupaba su marido y apenas estuvo 20 minutos. ¿Corinna? El equipo del rey la 'sacaba' discretamente de la habitación para que ambas mujeres no se vieran las caras. La alemana había pedido que la dejaran en Suiza en el avión "que ella misma había fletado", recuerda la bloguera de Lecturas. “Primero paramos en Madrid, y después puede usted irse a la mierda”, fue la respuesta maleducada que recibió de uno de los miembros de seguridad de su novio.

Aquella fue la última vez que pisó nuestro país. El rey abandonó por su propio pie el hospital y pronunció la inesperada frase, ya una caricatura en sí misma: "Lo siento mucho. Me he equivocado y no volverá a ocurrir". La comisionista decidió en ese momento romper su relación, a pesar de los años de insistencia de Juan Carlos por volver. “No puedo vivir sin ti, por favor, casémonos”, siguió diciendo incluso después de abdicar.