A Carlos Lozano pegarse la fiesta padre le ha salido caro. Y no nos referimos al monto total de dinero que se dejó viviendo la noche madrileña a tope, sino a las repercusiones que está teniendo. Desde que ‘reapareció’, tras 40 horas de ausencia sin dar señales, no ha parado de recibir tirones de orejas. Sermones que le llegan por todos lados, siendo Belén Esteban la última en propinárselo.

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La de San Blas desaprueba su comportamiento, mientras que él asegura que no pudo hacer otra cosa porque el teléfono le dejó ‘tirado’ y sin batería. La conducta que presentaba Belén en ‘Sálvame’ provocó en Lozano una tremenda rabia pues le pareció que ella no era la persona más indicada para darle “lecciones de moralidad”. “Al menos, cuando yo he salido de fiesta mi familia nunca ha puesto una denuncia porque no sabía donde estaba”. Y es que, no se puede ir preocupando de esa manera a quienes más te quieren.

Él ya ha pedido perdón y se ha excusado de todas las maneras posibles. Seguro que ha aprendido la lección, y, para la próxima llevará consigo una batería externa recargable.