"Ángel Ruiz transita con delicadeza entre la comedia y el drama"

¿Y tú qué opinas?

Angel Ruiz y Jorge Javier Vázquez
Gtres

2 de octubre de 2014, 08:30

Ya estamos en marcha. Escribo estas líneas el lunes, en el AVE que nos lleva a Málaga para la rueda de prensa del estreno de 'Miguel de Molina al desnudo', que será el próximo viernes en el Teatro Echegaray. Tenemos tres funciones en Málaga y desde hace más de dos semanas están las localidades agotadas.



 

El domingo se hizo un ensayo general con público en Leganés y al final de la representación todo el teatro se puso en pie para aplaudir a Ángel Ruiz y a César Belda, el director musical de la función. Estoy feliz. Ángel es uno de los artistas más completos de nuestro país y en la función está brillante. Transita con delicadeza entre la comedia y el drama, te emociona, te hace reír e incluso vibrar cuando canta.

 

Me muero de vergüenza cuando me veo en el corto que rodamos en Sevilla y según la respuesta del público creo que entre los planes de Dios no se contempla el convertirme en una estrella del celuloide. Las dos señoras que tengo delante no se cansan de decir “qué gordo está, qué gordo sale”.

 

Pero eso no es lo peor. Al final de la función se me acerca un señor y me dice: “¿Puedo darte un consejo?”. “No”, le respondo yo al instante, porque intuyo que me va a decir algo que no me va a gustar. Pero él, haciendo oídos sordos a mi recomendación, me lanza su consejo como un proyectil: “Lo tuyo –se refería a mi intervención en el corto–, lo peor”.

 

Me quedo sin habla. No entiendo que haya gente tan maleducada. Y se lo digo, claro. Intento adivinar qué le puede pasar por la cabeza a una persona para acercarse a otra y soltarle semejante barbaridad. No doy con la respuesta.

Por Jorge Javier Vázquez

Ya sé que no me conocéis y que nunca habéis oído hablar de mí… así que voy a aprovechar esta oportunidad para ir con frecuencia a mi archivo mental y vaciar la papelera en este blog en un intento de no colapsar mi ordenador personal, ya de por sí siempre lleno de ideas sin salida.