Sonsoles Ónega: "Soy muy supersticiosa y hago el pino antes de empezar cada programa"

La presentadora de 'Ya es mediodía' Sonsoles Ónega se confesó ante Carlos Sobera en 'Volverte a ver'

Montse Jolis
Montse Jolis

Periodista especializada en corazón y sociedad

SONSOLES ÓNEGA nos desvela sus planes para verano
GTRES/@belenestebanmenendez

De informar de la actualidad del Congreso pasó a presentar un programa diario y también incursionó en el universo de los realities. Y Sonsoles Ónega, que lleva el periodismo en las venas, superó todas esas pruebas con nota. Hoy por hoy, Sonsoles Ónega es uno de los rostros de Telecinco más queridos por la audiencia y también por sus compañeros.

Sonsoles Ónega visitó el plató de 'Volverte a ver' –ahora en la noche de los sábados– y se abrió en canal ante las preguntas de Carlos Sobera. Y Sonsoles reveló algo que la mayoría no sabíamos: que es tremendamente supersticiosa. Tanto es así que tiene unas curiosas rutinas antes de empezar cada programa con el fin de que todo salga a la perfección. Precisamente, una de sus manías más extravagantes cuando está nerviosa es hacer el pino.

Sonsoles en 'Volverte a ver'

Sonsoles hace el pino antes de cada programa para calmar sus nervios.

Telecinco

"Soy muy supersticiosa. Hago el pino para relajarme antes del programa. Invierte la corriente sanguínea, ves la vida de otra manera. Ahora lo hago menos porque me ponen muchas faldas...", afirmó Sonsoles. Pero no es esa la única manía de la periodista antes de arrancar su programa diario. "En el plató de 'Ya es mediodía' entro con un monedero con cruces, castañas pilongas, una pulsera que no se me podía caer y se me cayó...". Toda ayuda es poca, y quienes tienen ese tipo de supersticiones necesitan amuletos para ahuyentar a la mala suerte.

Sonsoles en 'Volverte a ver'

Asegura Sonsoles que ahora ya no hace tanto el pino "porque me ponen muchas faldas".

Telecinco

Las manías de Sonsoles no cabrían en un saco. Atención, porque las tiene todas: "No paso por debajo de escaleras y si veo un gato negro tengo que pararme y abrazar a un árbol... Ni amarillo, por supuesto, es tremendo", confesó. El porqué de tanta superstición tiene para ella, una razón de ser: "Ser tan supersticiosa te hace ir por la vida más lenta". Palabra de Sonsoles.