Está claro que Paula Echevarría es de las que prefiere verle el lado positivo a la separación (física, que no emocional) de su pareja. La actriz ha sabido sacar lo bueno de que su chico, Miguel Torres, viva a dos horas en AVE de ella, ¡los viajes! Cada vez que puede, Paula se escapa al sur y pasa con el fin de semana, descansando cerca de la playa en Marbella, donde él vive. A la última visita le acompañó su persona preferida, su hija.

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Paula, en redes, volvió a dar motivos para todos sus seguidores exclamaran al unísono OHHH, con sus fotografías en un chiriguinto, pasando un plácido domingo y recargando las pilas a base de amor y descanso. Primero posando ella sola, después con su pequeña y, seguidamente, con su novio (¿fue la niña quien les ha sacado así de guapos?). Una familia moderna de lo más feliz.

Desde el principio de su relación, cuando supo que iba muy en serio con Miguel, quiso que su hija le conociera y estableciera también vínculos. No fue fácil, pues, tal y como ella declaro de manera pública, había puesto numerosísimos candados a su corazón para protegerse. Torres supo abrirlos, ganarse su confianza ¡y no le ha decepcionado! Juntos forman una pareja completamente entregada y enamorada, que disfrutan de planes sencillos en los que también juega una parte importante la menor, que parece estar encantada con lo feliz que se encuentra ahora su madre.