La tercera edición de La isla de las tentaciones ya ha llegado a su fin. Por fin, sabemos qué es lo que ha ocurrido con todas y cada una de las parejas que se embarcaron en esta aventura hace ya más de seis meses. Hugo y Lara son los únicos que han conseguido mantenerse a flote su noviazgo. Los gallegos están más enamorados que nunca e, incluso, el exconcursante de Gran Hermano le ha pedido matrimonio a su chica ante la mirada de asombro de Sandra Barneda... Pero, desgraciadamente, las cosas entre Manuel y Lucía siguen peor que nunca. Los andaluces pusieron rompieron tras más de tres años juntos en una tensísima hoguera de confrontación. Mientras él salía de República Dominicana con Fiama, Lucía lo hacía sola e iniciando una nueva vida lejos de Manuel. Tras volver a la rutina, ambos se han enfrentado a la realidad y ya se han atrevido a hacer balance sobre lo que ha supuesto el el reality en sus vidas.

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Lucía ha asegurado que se encuentra en su mejor momento y que este varapalo sentimental le ha servido para abrir los ojos y saber qué es lo que quiere y qué no en su vida: "Desde ese momento mi vida cambió por completo y lo único que puedo decir es que soy muy feliz"... Manuel, por su parte, también ha dejado sus sentimientos al descubierto y ha lanzado una importante reflexión a todos sus seguidores de Instagram.

Fue una aventura donde todos aprendimos, ganamos y perdimos. Espero que hayáis disfrutado de esta edición y la guardéis en vuestro corazón recordándola con una sonrisa. Os estaré eternamente agradecido porque sin vosotros nada de esto sería posible. Gritad conmigo: ¡Jumanji!”, ha escrito públicamente rememorando todos los instantes inolvidables que vivió en Villa Playa.

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Además, en el reencuentro con Lucía se ha destapado la gran mentira que Manuel ocultó a Fiama: sí, los gaditanos tuvieron un rollo durante las nueves horas que duró el vuelo a España, justo cuando Manuel decidió conocer a la canaria más a fondo.

Sea como fuere, los tres han tomado caminos por separado después de vivir una auténtica vorágine de sentimientos en 'La isla de las tentaciones'.