La última gala de 'GH VIP 7' ha sido una auténtica LOCURA, así en mayúsculas. Más de uno debe estar recuperándose. El primero, Jorge Javier Vázquez, que comenzó echándole un buen rapapolvo a Alba Carrillo por las confesiones sobre el supuesto complot de la productora hacia su persona: “Hasta aquí hemos llegado. Ten la decencia de largarte de este programa y pagar la indemnización”, le ha reprochado el presentador de lo más indignado. Pero en plató, se iba a armar una buena.

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Tras anunciarse que desde ese preciso momento se abrían las votaciones para la repesca, la cara de Sofía Suescun presagiaba algo muy, pero que muy malo. A la ganadora de Gran Hermano 16 no le haría ninguna gracia que Kiko Jiménez volviera a Guadalix de la Sierra, mientras que él, viendo cómo el público coreaba su nombre, mostraba su máximo deseo de convertirse en concursante repescado. "Ahora mismo sí somos pareja, él sabrá si quiere entrar. Se ha puesto muy contento, parece que solo le importa eso", le ha echado en cara la hija de Maite Galdeano.

"En este preciso momento lo que más me importa es la repesca, poder volver a la casa y seguir concursando", le ha respondido Kiko pero con algún que otro matiz. El ex de Gloria Camila ha querido explicarse para rebajar un poco la tensión y el cabreo que tenía su chica: "No tiene que dejarme por ir a la casa otra vez. Obviamente voy a tener la misma actitud pero cambiando ciertas cosas que sé que le han molestado. Yo voy a dejarme llevar", ha explicado.

Kiko y Sofía
Gtres

El tonteo descontrolado que Kiko tuvo con Estela Grande, mujer de Diego Matamoros, hizo que Sofía fuera llorando por todos los rincones, incluso se atrevió a mandarle a paseo en pleno directo. El ex tronista, por su parte, ha confesado que no ha habido atracción con la modelo, que son amigos y que la echa de menos... ¿Volverá Kiko a la casa más famosa de la televisión? ¿Marcará un antes y un después en su relación con Sofía? Se avecinan curvas...