Mucho se había especulado acerca de la extraña ausencia de Tamara Falcó en la capilla ardiente de Jaime Carvajal, marido de su hermana Xandra. La hija de Isabel Preysler en todo momento se había mostrado muy unida a su hermana y este ha sido, sin duda, un golpe durísimo. Más teniendo en cuenta el poco tiempo que hace del repentino fallecimiento de su madre, el marqués de Griñón. Jaime Carvajal Hoyos, marido de Xandra Falcó, fallecía a los 56 años de manera repentina a consecuencia de un infarto fulminante.

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La desolación de la hija mayor del Marqués de Griñón era evidente tras la mascarilla. La empresaria llegaba al tanatorio de Tres Cantos de Madrid a primera hora de la mañana junto a Isabela y Camila, sus dos hijas mayores, para darle el último adiós a su marido con una misa funeral a la que han asistido los Reyes, amigos íntimos del matrimonio.

A pesar de las circunstancias sanitarias, Xandra ha estado arropada en todo momento por su madre, Jeannine Girod, y sus hermanos Manolo y Duarte. A ellos se unía hace apenas unas horas Tamara Falcó, visiblemente afectada con la inesperada muerte de su cuñado.

Tamara Falcó

Oculta tras unas oscuras gafas de sol y luciendo un elegante vestido de inspiración marinera en color azul marino, Tamara llegaba al tanatorio sin querer hacer declaraciones al respecto. Ha llamado especialmente la atención la medalla de una virgen que lucía en su cuello, signo de que en estos momentos tan duros se ha volcado en la fe.

A pesar de la diferencia de edad -Xandra tiene 52 y Tamara 38- ambas están especialmente unidas. Tal es la conexión que existe entre ellas que la hija mayor del Marqués de Griñón no dudó en aparecer en televisión para dar una sorpresa a su hermana durante su paso por 'Masterchef celebrity'.

Tamara ha pasado un verano muy relajado en el que ha disfrutado de varias escapadas entre amigas. La última publicación que compartió hace apenas tres días era desde un lugar de playa que prefirió no desvelar: "Un verano diferente pero disfrutando de placeres como pasear por la playa al atardecer", escribía todavía sin saber el golpe que le esperaba a una de las personas más especiales para ella.