Cuando nos referimos a alguien con un apodo siempre hay una razón detrás. Las palabras con las que denominamos a algunas personas hacen referencia a algunos aspectos de su físico o de su personalidad. Los miembros de la realeza no se libran, y para algunos hay más de un apodo. Es el caso de Meghan Markle. La duquesa de Sussex cuenta con dos muy significativos y contradictorios al mismo tiempo. Son un fiel reflejo de su personalidad, de cómo se comporta en dos situaciones de lo más diferentes y de la relación que mantiene con las personas que se dirigen a ella de estas dos formas.

Artículo relacionado

Uno de ellos viene de hace muchos años. Antes de comenzar su relación con el príncipe Harry la fama de Meghan Markle era muy diferente a la de ahora. Su trabajo como actriz en la serie ‘Suits’, el tener un blog en el que compartir ideas y opiniones con sus seguidores, y el hecho de ser muy activa en actividades solidarias, hacían que a la duquesa de Sussex muchos la conocieran como ‘La encantadora Meghan’. Todavía hoy hay quienes siguen haciendo referencia a la mujer del príncipe Harry de esta forma. En especial los que mantuvieron algún contacto con ella en el pasado y que admiran cómo en la actualidad, pese al gran cambio que ha dado su vida, sigue siendo tan solidaria y cercana.

meghan

Esta denominación dista mucho de la que utilizan los que han trabajado para ella desde que entró a formar parte de la familia real. Cuando llegó a Kensington Palace (antes de trasladarse a Frogmore Cottage residía allí), pronto le encontraron un apodo. ‘Meg-ain’ (yo-gano en español) fue el nombre elegido para referirse a ella con una clara intención. Haciendo este juego con su nombre sus trabajadores hacían referencia a sus aires de grandeza, de actriz de Hollywood, de superioridad. Con él querían hacer ver que trabajar para ella les resultaba muy complicado. También llegaron a llamarle ‘La duquesa difícil’ con la misma intención.

Dos denominaciones muy distintas que dejan ver que hay quien valora el lado más humano de Meghan mientras que hay otros que tienen más en cuenta su fuerte personalidad.