Meghan Markle y el príncipe Harry han vuelto a demostrar que no hay negocio que se les resista. Tras probar suerte en medios de comunicación como Netflix y Spotify, los duques de Sussex han puesto su punto de mira en el mundo de las finanzas. Y lo han hecho a través de la fundación Archewell, la organización que la pareja creó en honor a su primer hijo en común, Archie Harrison.

Artículo relacionado

La pareja ha informado a través de un comunicado publicado en la página web de Archewell que, a partir de ahora, van a ser socios de la firma de inversión ética Ethic, administradora de activos por valor de 1.125 millones de euros en el sector ambiental, social y político.

Meghan Markle y Harry
Gtres

“Al invertir en los demás, cambiamos el mundo”, cuenta el comunicado que ha emitido la pareja, en el que explican: “Creemos que es hora de que más personas se sienten a la mesa cuando se toman decisiones que afectan a todos. Queremos repensar la naturaleza de la inversión para ayudar a resolver problemas globales a los que nos enfrentamos todos. Nuestra asociación con Ethic es una de las formas en que ponemos nuestros valores en acción”.

Además, la pareja ha concedido una entrevista a ‘The New York Times’ en la que han explicado que conocieron la empresa a través de unos amigos y que no lo dudaron. “Mi esposo lleva años diciendo: ‘Dios, ¿no te gustaría que hubiera un lugar donde, si tus valores estuvieran alineados, pudieras invertir tu dinero en ese mismo tipo de cosas?”, ha confesado Meghan Markle.

Artículo relacionado

Un movimiento que hace que la marca de los duques de Sussex aumente aún más su valor. Según ha publicado ‘The Sun’, el patrimonio neto de la pareja podría acercarse a los 300 millones de euros. “Realmente están aprovechando al máximo su potencial para convertirse en la marca personal más rica del mundo”, ha asegurado un experto a la mencionada publicación.