Poco a poco van apareciendo más imágenes de la que ha sido la segunda boda en Mónaco. Tras siete años de relación Louis Ducruet, hijo de Estefanía de Mónaco, contraía matrimonio por lo civil en el día de ayer junto a su novia Marie Chevallier.

En esta ocasión, la Catedral de Nuestra Señora de la Inmaculada, conocida también como San Nicolás, se ha engalanado para la ocasión para recibir a Louis y Marie. Los ya marido y mujer han contado con la compañía de todos sus familiares y amigos.

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La novia llegaba a la iglesia en un impresionante coche clásico de color verde. Radiante con un vestido blanco de lineas románticas y escote abierto diseñado en exclusiva por su cuñada, Pauline Ducruet, y confeccionado por la firma Alter Designs, no ha podido evitar emocionarse desde el primer momento. Marie ha lucido también un clásico velo y ha escogido un ramo de flores en tonos rosas.

Además de en la novia, los ojos estaban puestos en la familia del novio. Una orgullosa Estefanía de Mónaco del brazo de su hijo ha elegido el amarillo para este día tan especial. Un vestido midi con impresionantes bordados del mismo tono y accesorios a juego.

Louis y Marie

Entre los invitados cabe destacar la presencia de todos los miembros de la familia Grimaldi como el príncipe Alberto, Carolina de Mónaco o Carlota Casiraghi en compañía de su recién estrenado marido, Dimitri Rassam. Mientras que Carolina se ha decantado por el color magenta, su hija ha sorprendido con un favorecedor diseño de lunares.

La hija pequeña de Estefanía de Mónaco, Camille Gottlieb, ha ejercido de dama de honor junto a algunas de las amigas más íntimas de la novia. Para ellas, el color elegido ha sido el tono tierra.