No falla. Cada vez que Meghan Markle y el príncipe Harry comienzan un nuevo proyecto en su vida se encuentran con algún obstáculo. El último al que han tenido que hacer frente tiene que ver con la casa que se compraron hace unas semanas en Santa Bárbara. Los duques de Sussex estaban felices porque por fin habían encontrado el hogar de sus sueños. Una mansión equipada con todo tipo de lujos, en un lugar muy tranquilo cercano al mar y en la que rehacer su vida junto a su hijo Archie en esta nueva etapa tras el ‘Megxit’. Pero cuando todo parecía perfecto… ¡La situación se ha torcido!

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De nuevo Harry y Meghan han revivido su peor pesadilla. Las críticas y los comentarios negativos hacia ellos han vuelto y lo han hecho ni más ni menos que de mano de sus vecinos. Si algo pretendían los duques de Sussex al mudarse a Montecito era encontrar la tranquilidad y privacidad que tanto buscan. Uno de los motivos por el que abandonaron la familia real británica fue no estar siempre en el punto de mira, pero por ahora no han logrado este objetivo. Así que aunque han elegido una zona de difícil acceso y con fuertes medidas de seguridad, les resulta inevitable que muchos curiosos se desplacen hasta allí para intentar verles por la zona. Y esto es algo que a sus vecinos les resulta de lo más incómodo.

Harry y Meghan

Las personas que viven en los alrededores de Harry y Meghan, según afirman desde ‘TMZ’, están hartas del ajetreo de las últimas semanas, algo a lo que hasta el momento no se habían tenido que enfrentar pese a tener a otros vecinos famosos. Además no solo están hartos de que lleguen personas preguntando por los duques de Sussex. También están agotados de que diariamente haya helicópteros que sobrevuelen la zona para intentar captar imágenes de la pareja.