Por fin se ha desvelado el misterio. Hasta el momento se conocía la noticia de que Harry y Meghan se habían comprado una casa en Estados Unidos, concretamente en Santa Bárbara, pero no se sabía nada más de esta vivienda. Ha sido el portal ‘Dirt’, un portal especializado en transacciones inmobiliarias, el encargado de dar todos los detalles. Como era de esperar, se trata de una espectacular mansión que poco tiene que envidiar a Frogmore Cottage, lugar en el que vivían en Reino Unido y a la casa de Tyler Perry donde se han alojado durante los últimos meses en Los Ángeles.

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La casa que han comprado los duques de Sussex ha costado doce millones y medio de euros y está situada en Montecito, un condado de Santa Bárbara con vistas espectaculares al Pacífico. Además la zona en la que se encuentra situada la propiedad está rodeada de jardines, algo que a Harry y Meghan les encanta porque les aporta mucha tranquilidad y porque allí encuentran lugares para pasear en la más absoluta privacidad en compañía de su hijo Archie. El pequeño tiene alrededor de la casa varios parques en los que jugar con sus nuevos vecinos.

Harry y Meghan

En cuanto a estancias, la mansión dispone de nueve dormitorios, casi todos con terraza, y dieciséis cuartos de baño. Cuenta con varias zonas de ocio como la piscina, el gimnasio, una sala de cine, una bodega, un pub e incluso pista de tenis. Además tienen un lugar especial para sus invitados y es que justo al lado hay construida otra casa para recibir a las personas que vayan a verles, también equipada con todo tipo de comodidades.

Como vecinos tienen a rostros muy conocidos. Ellen DeGeneres, Ariana Grande, Oprah Winfreyo Gwyneth Paltrow son otras de las famosas que tienen vivienda en este lugar costero de Estados Unidos. Y a tan solo 140 kilómetros de distancia está Doria Ragland, la madre de Meghan. Una distancia breve teniendo en cuenta los años que han pasado tan lejos la una de la otra cuando la duquesa de Sussex vivía en Reino Unido.