Una de las opciones que tiene el príncipe Harry al establecer su residencia en Estados Unidos es solicitar la Green Card, la tarjeta que otorga la residencia permanente allí. Pero de momento el duque de Sussex ha descartado por completo esta posibilidad. Para solicitarla tendría que esperar un tiempo y cumplir así con algunos de los requisitos que piden para poder obtenerla. El hecho de estar casado con Meghan Markle, que tiene la nacionalidad estadounidense, le allanaría el camino. Pero hay algo que inclina la balanza de Harry hacia no solicitar esta tarjeta ni a corto ni a largo plazo.

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Según el ‘Times’, la principal razón por la que Harry no tiene ningún interés en solicitar la ciudadanía estadounidense es porque en caso de obtenerla tendría que pagar impuestos allí sobre sus ganancias. Teniendo en cuenta que su fortuna es de más de treinta millones de dólares y que sus ganancias van en aumento, el duque de Sussex por ahora solo quiere tener la ciudadanía británica y de esta forma no tendrá que tributar como un ciudadano estadounidense. Se desconoce con qué tipo de visado está residiendo en Estados Unidos, pero lo que está claro es que no ha iniciado ningún trámite que vaya más allá de los permisos temporales. Con esta decisión el príncipe Harry continúa los pasos que Meghan siguió durante su estancia en Reino Unido.

Príncipe Harry

La duquesa de Sussex nunca llegó a solicitar la ciudadanía británica. Para empezar, la exactriz todavía no cumplía con los requisitos que desde Reino Unido para obtener la ciudadanía. Ni llevaba tres años casada con un británico y había pasado más días fuera del país de los que se permiten para poder llevar a cabo este trámite entre otras cuestiones. Pero aunque los hubiera cumplido, tampoco hay que perder de vista que Meghan, desde antes de casarse con el príncipe Harry, también cuenta con una fortuna valorada en millones de dólares y a nivel de impuestos puede que tampoco le interesara tener la doble nacionalidad.