La crisis provocada por el covid-19 cambiaba los planes que la familia de Federico de Dinamarca tenía para los primeros meses de 2020. Tal y como se anunciaba el pasado otoño, los príncipes Christian, Isabella, Vincent y Josephine pasarían un trimestre estudiando internos en una una escuela internacional de Verbier.

Artículo relacionado

Sin embargo, la pandemia provocó que tanto ellos como la princesa Mary -también alojada en Suiza- tuvieran que regresar a Estocolmo y cumplir como el resto de ciudadanos el recomendable periodo de confinamiento.

Casa Real de Dinamarca
Gtres

Una vez en Copenhague, la familia al completo se reunía en Amalienborg, residencia de la reina Margarita, junto con Joaquín y Marie de Dinamarca, recién llegados de París.

Allí han estado conviviendo durante varias semanas todos juntos, hasta que hace unos días el príncipe Joaquín decidía trasladarse con su mujer y sus dos hijos, Henrik y Atenea, al castillo de Schackenborg, situado en la península de Jutlandia, donde crecieron los otros dos hijos del hermano de Federico de Dinamarca, Nicolás y Félix.

Casa Real de Dinamarca
Gtres

Siguiendo los pasos de su hermano menor, el heredero el trono danés se mudaba el pasado viernes ala Casa de la Cancillería del castillo de Fredensborg. Un enclave situado a 40 kilómetros al norte de la capital danesa, un hogar que será provisional. De momento, la Casa Real no ha especificado cuánto tiempo permanecerán en esta nueva residencia, una ubicación en la que no es la primera vez que viven.

El edificio, completamente reformado, data de 1731 y fue residencia de la reina Ingrid durante muchos años. Tal y como anuncia el comunicado oficial de la Corona, la pareja permaneció allí durante 2004, año en el que contrajeron matrimonio.